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NSJP, IMPUNIDAD Y ENOJO.

Sigo sosteniendo que uno de los principales fines del nuevo sistema de justicia penal es no seguir abarrotando de delincuentes los reclusorios en el país. La autoridad ya no quiere seguir recluyendo a más delincuentes para evitar los serios problemas que en no pocas ocasiones causa la sobrepoblación de internos, incluyendo los gastos que genera esta situación.

Sin embargo, lo preocupante es que el nuevo sistema de justicia penal está generando impunidad al no recluir a delincuentes sólo porque no son sorprendidos infraganti, lo cual está provocando dos o tres serios problemas sociales.

Por un lado, al no ser recluidos por delinquir trae como consecuencia que el mismo delincuente vuelva a delinquir y se esté formando un cículo vicioso muy grande y dañino para la sociedad. También se provoca coraje e impotencia de los ciudadanos que se ven afectados por los delincuentes porque incluso los atrapan infraganti, pero la autoridad los deja libre porque ellos no los aprehendieron bajo tal status.
Y un problema más: cada día crece la posibilidad de casos en los que la gente se haga justicia por su propia mano al actuar en defensa propia, lo que abona aún más a la avanzada descomposición social.

Por eso, es vital que haya manifestaciones que cuestionen ese nuevo sistema, como es el caso de la presidenta municipal de Manzanillo, Gabriela Benavides Cobos, quien es la primera autoridad a la que escucho criticar y alzar la voz porque es una situación que viene afectando a la comunidad.
Y es que Gaby Benavides en reciente entrevista radiofónica pidió a los legisladores (locales y federales) trabajar para modificar el marco normativo, ya que lo establecido en el Nuevo Sistema de Justicia Penal ha ocasionado que en muchas ocasiones los detenidos por la policía municipal en Manzanillo queden en libertad –situación que se viene dando en todo el estado y en todo el país-, por lo que se preguntó con razón de qué sirve detener (a delincuentes) si los van a soltar enseguida.

“Hay veces que nuestro marco jurídico nos ata mucho las manos”, añadió la alcaldesa del puerto al señalar que debido al Nuevo Sistema de Justicia Penal “hemos dejado mucha gente en libertad o la entregamos a los jueces y al Ministerio Público y ellos los dejan libres”.

Por ello, se pronunció porque se integre un marco regulador que “no pase de un estado inquisidor a un estado tan ligero que no permita la detención de personas responsables”, lo cual no se debe permitir porque entonces la dosis de impunidad sería más grande y de mayores consecuencias.

Me parece que el sistema de justicia penal es un nuevo fracaso en el combate a la delincuencia, como está pasando en otros temas de seguridad y justicia, porque llanamente está generando impunidad y, algo aún más grave, que el delincuente vuelva a delinquir.

Todo esto se evitaría si la policía preventiva cumpliera, efectivamente, con su función de prevenir los delitos, actuando realmente antes de que se cometa el delito, ya sea Inihibiendo o desalentando los posibles delitos y deteniendo a quienes delinquen. Desgraciadamente, no se cumple con esto, y si no se tiene la capacidad para enfrentar a la delincuencia, al menos deberían prevenir los delitos.
La sociedad se siente cada día más agraviada y tendrá que llegar a medidas riesgosas o extremosas si no se corrige la situación, como hacerse justicia por su propia mano, posibilidad que ya se vio en Nuevo León al promoverse una reforma a la ley para que los ciudadanos ofendidos por los delincuentes tengan prácticamente una licencia para matar y actuar en defensa propia.

Y corregir es, como lo plantea la alcaldesa de Manzanillo, modificar esa parte del Nuevo Sistema de Justicia Penal. Vale más la justicia hacia la sociedad que el gasto que tiene que hacer la autoridad para mantener a los presos hasta que paguen su delito.

El NSJP tendrá sus puntos buenos para la administración de la justicia, pero la impunidad, la reincidencia y el clamor social pesan más porque afecta mayormente a la colectividad, a la sociedad.

REPESCA

COMO LO ha hecho en Colima y en otras elecciones estatales, los partidos opositores al PRI tratan otra vez de vender a los ciudadanos la idea de que en Coahuila y el Estado de México, donde no ganaron, se cometió un fraude electoral. Sin embargo, se hace necesario precisar qué es cada uno de los métodos electorales, es decir, el conteo rápido, el PREP y el cómputo distrital, mismos que son diferentes tanto en su método de conteo como en sus objetivos. Según información del INE, el conteo rápido es una técnica estadística que estima los resultados de la elección a partir de una muestra representativa de casillas y no de todas. El programa de resultados electorales preliminares (PREP) y el conteo rápido son métodos informativos, preliminares y no definitivos, por lo que es probable que arrojen resultados diferentes. Para conocer los resultados reales de la elección es indispensable el cómputo distrital, mismo que determina con precisión los resultados de cada uno de los distritos, dejando claro qué candidato es el ganador en cada uno de ellos. En esta ocasión, en Coahuila se dio a conocer que el conteo rápido reportaba ventaja de 3 puntos al candidato del PAN; sin embargo, el Prep y el computo distrital dieron un resultado diferente. Y en el Estado de México no hay ninguna duda del triunfo del PRI, pues los tres métodos dieron como ganador a Alfredo del Mazo. Lo dicho: el PAN, PRD, Morena y otros partidos siguen pensado que somos unos menores de edad a quienes se les puede jugar el dedo en la boca….. SENADORES del PT y Morena rechazaron una reforma para implantar la segunda vuelta electoral. Es una utopía, al menos en México, pues los partidos políticos prefieren seguir llegando al poder con menos del 50 % y hasta menos del 40 % de los votos. Desde que se dio la alternancia en la Presidencia de la República y las gubernaturas de los estados, la gran mayoría de los candidatos triunfadores no alcanzan –en el mejor de los casos- el 50 % ni el 40 % de los votos. Y si se toma en cuenta que la abstención ronda en ese 50 %, entonces el panorama es más complicado y desolador, pues el grado de legitimidad con el que están llegando al poder es muy bajo. Y esto es otro más de los muchísimos problemas que se padecen en el país y que no se ve por donde se solucionan.

Todo esto se evitaría si la policía preventiva cumpliera, efectivamente, con su función de prevenir los delitos, actuando realmente antes de que se cometa el delito, ya sea Inihibiendo o desalentando los posibles delitos y deteniendo a quienes delinquen. Desgraciadamente, no se cumple con esto, y si no se tiene la capacidad para enfrentar a la delincuencia, al menos deberían prevenir los delitos.
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