CAMINO REAL

articulo

ALERTA DE GÉNERO

Pese a que la secretaria de Gobernación emitió la declaratoria de Alerta de Violencia de Género con efectos en los municipios de Coquimatlán, Colima, Cuauhtémoc, Tecomán y Villa de Álvarez por la incidencia en los actos de violencia contra las mujeres en el periodo 2013-14, además de haber añadido la recomendación para realizar acciones específicas en el municipio de Manzanillo, el gobernador Ignacio Peralta confirmó que todas las acciones que se realicen derivadas del resolutivo serán de aplicación general para toda la entidad.

Esa es una decisión razonable y muy plausible del mandatario estatal, pues nadie se explica por qué el resto de municipios, y sobre todo el de Manzanillo, donde la violencia de género también ha tenido manifestaciones importantes, se dejaran al margen de la declaratoria de la SEGOB.

La Alerta de Género es un mecanismo de protección dentro de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para garantizar su vida, libertad, integridad y seguridad de todas las mujeres y niñas, tema en el que no hay mucho, sino más bien muchísimo, por hacer en la entidad.

El gobernador del Estado es congruente al reconocer que en Colima faltan por ser atendidos muchos retos en cuanto a los derechos de la mujer y es responsabilidad del Gobierno del Estado impulsar las políticas que contribuyan a resolver esos problema, alcanzar metas propuestas y superarlas.

En ese sentido Peralta puntualizó que como candidato y ahora como gobernador había solicitado públicamente la aplicación de la Alerta de Violencia de Genero para el Estado, lo cual se había constituido en una de las prioridades de su gestión, por lo que desde el inicio de la administración se venía trabajando al respecto, además de haber girado instrucciones a los funcionarios públicos para que se diera prioridad a la atención a este grupo vulnerable de la sociedad.

Las asociaciones civiles de mujeres, junto con el gobernador, se han mostrado optimistas de que se puedan lograr avances palpables e irreversibles, si bien no se cree que puedan ser inmediatos -como lo reconocieron líderesas de organizaciones sociales-, que satisfagan a las mujeres colimenses.

Algo importante para lograr este cometido es que será necesario contar con la participación comprometida de los tres poderes del estado y también con el esfuerzo de las administraciones municipales, de ahí que ninguna instancia deba permanecer alejada de esta tarea. No escapa, sin embargo, que las autoridades locales suelen ser reacias, omisas y remisas, en especial los alcaldes que suelen creer que sus jurisdicciones son un mundo aparte donde no permean los problemas comunes o por el simple hecho de provenir de partido político distinto al del gobernador o el presidente de la república, les anda valiendo menos que nada un decreto proveniente de esas instancias.

Es de reconocer que en la administración estatal se han emprendido las acciones necesarias en materia de seguridad, prevención, justicia y reparación, buscando garantizar a mujeres, jóvenes y niñas una vida libre de violencia; pero algo sumamente importante para toda la población es la voluntad política que ha mostrado el mandatario estatal, quien desde hace algunos meses viene trabajando en esa dirección.

El hecho es que, como Nacho Peralta lo quería, la Alerta de Violencia Género es ya una realidad en Colima.

MESON.- Pero quienes estén creyendo que la alerta de violencia de género le pondrá el freno de mano a los maltratos contra las mujeres, están bien equivocados. El maltrato deviene de una nefasta cultura machista cuyos orígenes se pierden en los albores de la humanidad, de ahí que erradicar el problema no es tarea fácil, y las propias dirigentes de organizaciones feministas lo reconocen. Lo que es más: a la ilustre gobernadora Griselda Alvarez (qepd), la oímos decir en actos públicos que el machismo era una enseñanza de las propias madres a sus hijos en la tierna edad. Y lo decía con ánimo de que se cambiará el patrón de la formación de los hijos en el seno hogareño. ¿Ya cambió esa situación? Por allí hay que empezar, por donde dijo doña Griselda a quien pocas veces le faltaba razón… ¡Arrieros somos!

La Alerta de Género es un mecanismo de protección dentro de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para garantizar su vida, libertad, integridad y seguridad de todas las mujeres y niñas, tema en el que no hay mucho, sino más bien muchísimo, por hacer en la entidad.
Ultimo Minuto
Subir