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El estado fallido de Nacho

No es necesario ser un experto, ni egresado del ITAM o de University of Essex, , para darnos cuenta que a José Ignacio Peralta Sánchez, le bastaron dos años como gobernador del estado, para hacer de Colima un “estado fallido”, así lo demuestran los altos índices de inseguridad y corrupción, la perdida de control de territorio a manos de la delincuencia, la nula respuesta a las demandas sociales y servicios básicos, así como el fracaso social, político y económico en el que se encuentra sumergida la entidad, pero sobre todo la falta de resultados y el vacío de poder que ha dejado el propio Ignacio Peralta, al preferir ser un viajero frecuente, que encarar los problemas que enfrenta el estado que dice gobernar.

Sin embargo, el vacío de poder ha hecho tambalear a la administración José Ignacio Peralta, que en diez días se vio obligado a cambiar a los Secretarios de Desarrollo Rural, Seguridad Pública, Salud, Turismo y al Procurador de Justicia, de los cuales algunos salieron por dignidad, otros obligados por la presión social; lo cierto es que todos estos cambios solo reflejan la inestabilidad e ingobernabilidad en la que se encuentra sumergido el gobierno del estado, y por ende la entidad, que ha tenido que aguantar la ineficiencia gubernamental, las ocurrencias y abusos de poder perpetrados por la legión de tecnócratas fuereños que trajo Nacho de vacaciones, y que ahora se retiran con las bolsas llenas, sin importarles que Colima quede en las llamas, y marcado por el desprestigio nacional e internacional.

Lo cierto, es que la situación que actualmente se vive en Colima, es realmente alarmante, y no es posible tener a un gobernador Chimoltrufio que haga declaraciones a la ligera y que después niegue lo que dijo o trate de descontextualizar desplegando campañas orquestadas por los “cómplices del silencio” para desinformar a la población.

Pero no solo son las declaraciones que hizo el Gobernador a un medio de comunicación local, sino el impacto que tienen al haber involucrado a los empresarios colimenses que eran de sus pocos a aliados y que al parecer la declaración que realizó de que tenía una lista de empresarios que lavan dinero del narcotráfico, pudo ser en respuesta a la protesta denominada “Una Luz por Colima” convoca por Canaco, de ser así, podría interpretarse como un chantaje del mandatario para que el sector empresarial deje de encabezar protestas, lo que parece haber funcionado ya que es extraño que a una semana de la manifestación no hayan vuelto a mencionar el tema, hasta parece que lo dejaran en el olvido, o quizá llegaron a un acuerdo; la verdad es que ahora pesara sobre los empresarios colimenses el estigma y el desprestigio que les causaron las declaraciones hechas por José Ignacio Peralta, y que ahora no se saben si son verdad o mentira.

Sin duda, el escenario que le depara a Colima no es nada halagador, todo indica que el clima de inseguridad y violencia mantendrán su intensidad y quizá se dispare aún más, pero no solo eso, sino que la a pesar de las renuncias y despidos de funcionarios de primer nivel que se han dado en la administración peralista y los que seguramente se seguirán dando, pero esto no cambiara en nada la ineficiencia gubernamental, por la simple y sencilla razón de que existe un vacío de poder, al que difícilmente se podrá sustituir con mensajes por Facebook, Twitter o campañas publicitarias que buscan levantar cortinas de humo ante la realidad de un “estado fallido” en el que tiene sumergido a Colima José Ignacio Peralta..

miguelinosan@yahoo.com.mx

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