Red Política

articulo

José Antonio Meade

Las señales que son enviadas por los vecinos del Norte en torno a la sucesión presidencial ya no se han observado en las últimas semanas. Lo que sí se ha apreciado son los falsos mensajes que ha enviado por estrategia electoral el candidato presidencial de Morena con el fin de ganar adeptos entre los millones de indecisos para el próximo domingo.

Aquí sostuve que en base a las señales o mensajes que los vecinos del Norte habían enviado desde la precampaña y la campaña –como ya lo han hecho en el pasado contemporáneo-, proyecté que José Antonio Meade se alzaría del tercer puesto, y, efectivamente, se encuentra en ese trance, con la probabilidad de haber arrebatado ya el segundo lugar que ha ostentado Ricardo Anaya. Esto permitiría al candidato de la alianza Todos por México (PRI-Pvem-Nueva Alianza) ponerse en estos días en la línea de disputar la Presidencia de la República al candidato de Morena-PT-PES.

En el caso de Meade, fue un error permitir al ex presidente nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, ser también protagonista de la campaña y encajonar al candidato presidencial con un discurso hueco y acartonado –típico del PRI-, debido a que éste no ha cambiado, tal como lo demandó el propio Luis Donaldo Colosio en su momento, hace más de 20 años. Simplemente, los priístas han desdeñado la competitividad de otros partidos políticos y se han quedado casi con el mismo esquema político, pese a que la situación político-electoral ha ameritado desde 1988 una transformación en el PRI.

Con el relevo un poco tardío de Ochoa Reza, Meade le ha puesto a su campaña su sello más personal y ha podido sacudirse un poco la imagen corrupta que tiene el PRI y el priismo, lo que no le permitió avanzar más rápido hacia el segundo sitio que parece ya tener.

Pese a tales adversidades, Meade ha crecido desde que se sacudió al ex dirigente nacional priísta, y está considerado por analistas y encuestadoras como una buena opción para los millones de ciudadanos indecisos que analizan bien su voto e incluso toman su decisión el mero día de la elección.

Lo anterior está siendo confirmado, pues la redacción del Huffintong Post en México publicó el pasado martes la más reciente y última encuesta de la casa encuestadora Pop Group, en la que destacan que entre los indecisos la inclinación del voto tendría una tendencia favorable hacia José Antonio Meade, toda vez que el 39 % de los encuestados se inclina por el candidato priista, mientras que el 20 % por

Ricardo Anaya y el 12 % por AMLO. Esto pondría en línea de competencia a Meade frente a AMLO.

Y es que desde hace mes y medio se han podido apreciar inesperados cambios en las posturas o posicionamientos radicales o extremosos que ha tomado el candidato de

Morena, lo que incluso me llevó a pensar si esos mensajes eran enviados con la anuencia de los vecinos del Norte. Eso de que ahora resulta que no hará confiscaciones o revisará bien los negocios de los empresarios; que no detendrá las obras del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, y que no procederá contra el presidente Enrique Peña Nieto por los casos de presunta corrupción, entre otros cambios de discurso, llaman la atención a cualquiera. Sin embargo, me parece que mostrarse como un hombre flexible y hasta conciliador es un engaño más de AMLO para tratar de quitarse la imagen de intolerante, autoritario y violento, y, así, obtener al menos algunos miles de votos de los millones de indecisos.

En cuanto al candidato del PAN-PRD-Movimiento Ciudadano, Ricardo Anaya, se ha visto mermado en la preferencia electoral por el segundo video que lo exhibe como un político que hace negocios privados desde el servicio público y que confirma que hubo algo turbio en aquella nave industrial que adquirió en Querétaro. Debido a esto, el panista se mostró como un hombre vengativo y visceral al tomar como bandera electoral en esta recta final la promesa de que si ganara y hay responsabilidad del presidente Peña Nieto en los casos de presunta corrupción que se han ventilado públicamente, lo enviaría a la cárcel. Hasta ahora, la regla no escrita de no sancionar al presidente saliente se ha impuesto tal vez con el visto bueno de nuestros vecinos del Norte porque habría el riesgo de inestabilidad política y económica, lo que afectaría los grandes negocios que tienen en el país.

Reitero que la única razón por la que llegaría AMLO a la Presidencia sería una evaluación de un posible estallido social encabezado por el “tigre” y el “diablo” -que no son otros que seguidores y simpatizantes de este falso mesías- en caso de que no gane el dueño de Morena, lo cual pondría en riesgo los grandes intereses económicos que tienen estadunidenses en México. Habría inestabilidad política y social.

Me parece que el próximo presidente de México saldría de entre José Antonio Meade o Andrés Manuel López. Sin embargo, los interesados en que sigan los grandes negocios y las grandes ganancias en el país podrían haberse inclinado por quien representa un mínimo riesgo para sus poderosos intereses económicos que tienen en suelo mexicano.

REPESCA

EN LAS elecciones locales, si a Colima no llega la ola AMLO que parece dejarse venir, Gabriela Benavides Cobos y Fernando Moreno Peña ganarán la elección del Senado de la República; igualmente, sin el factor que menciono, Mely Romero Celis estaría obteniendo la diputación federal del primer distrito; mientras que en el segundo distrito, también se impondría Francisco Zepeda. Para presidentes municipales, se espera que Virgilio Mendoza lo sea por tercera vez en Manzanillo; Walter Oldenbourg resultó ser un excelente candidato y sorprendería en Colima; en Villa de Alvarez, Héctor Magaña ganaría apretadamente, y en Cuauhtémoc se daría otro inesperado regreso del PRI al Ayuntamiento.….. EN EL mundial de Rusia 2018, el técnico Osorio volvió a las andadas y México perdió 3-0 ante Suecia. Pese a la derrota, Méx avanzó por séptima vez consecutiva a la etapa de finales. Al momento se repite la historia y va por séptima ocasión a tratar de dar el saltito hacia el quinto partido. Ojalá que Osorio aprenda la lección y no se convierta en un factor en contra en el siguiente partido, pues contra los suecos perdió a Layún al ubicarlo en el extremo derecho, cuando ha

rendido mejor en la media cancha, llegando de atrás; no sacó al Chícharo pese a andar muy errático; metió tarde a Corona en el extremo derecho, y lo peor es que regresó al Chucky al extremo izquierdo, cuando se empezaba a ver mejor por ese lado derecho. Era claro que la orden debió haber sido atacar con jugadores habilidosos por los extremos e intentar pases retrasados y también tratar de triangular por el centro, ya que por arriba no había nada qué hacer. Si Osorio no se quita la venda de los ojos que se puso frente a Suecia, estaríamos diciendo adiós. El último recurso sería que los jugadores no hicieran caso a Osorio, tal como lo hicieron los argentinos en su encuentro contra Nigeria.

Ultimo Minuto
Subir