Los males del transporte público

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En las últimas semanas ha aumentado el número de llamadas que recibo referente al mal servicio que brinda el transporte público en Colima. La mayoría de los ciudadanos, al ver la nula respuesta de la Secretaría de Movilidad para atender sus quejas, ha volcado sus demandas en los medios de comunicación.

Y es que, aunque la secretaría dispone de números telefónicos para quejas, lo cierto es que quienes atienden a la población simplemente cuelgan y descuelgan. Lo sé porque me ha tocado ser parte de los afectados.

Pero, ¿Cuál es el temor de la Secretaría de Movilidad para con los concesionarios? Y digo esto porque incluso muchos choferes han manifestado su punto de vista al respecto, incluso algunos recomiendan a los usuarios poner sus denuncias en los medios de comunicación.

Veamos algunos aspectos que demandan tanto la población como los choferes:

Los autobuses no pasan a la hora establecida

La mayoría de los usuarios que llaman a la radio donde trabajo, para quejarse del mal servicio, alegan que han esperado su camión hasta por 1 hora. Justo hoy una persona llamó para decir que llegó muy tarde a su trabajo y regresó “hasta altas horas de la noche” a su casa debido a que la ruta tardó en pasar; la justificación fue que una estaba en el taller mecánico y otra se ponchó en el trayecto.

La justificación es esa pero la postura de los choferes es que su patrón -el concesionario- les prohíbe salir a ruta a ciertas horas porque “gasta mucho diésel” y pretenden ahorrar sacando de circulación uno o dos camiones pues hay poco pasaje. Incluso señalan que mismo personal verificador de la Secretaría de Movilidad se presta para decir que “sí pasó” cierto camión porque el concesionario obliga al chofer a que vaya al punto de verificación para que le tomen fotos y después de ahí saque el camión de ruta. Razón por la cual, según explican muchos de los choferes, no se detienen cuando un usuario les hace la parada.

Los choferes manejan como si trasladaran animales

En calidad de ganado vacuno o porcino, los usuarios denuncian que los choferes manejan como si de un camión de carga de animales se tratase. Además, de ir a diestra y siniestra de otros vehículos y circular por carriles donde les es muy difícil detenerse cuando un usuario les pide la parada.

Aunque esto es responsabilidad del chofer, a decir de ellos, la Secretaría de Movilidad les pide cubrir un horario que muchas veces parece irracional si lo vemos y analizamos un poco; por ejemplo, hay rutas que, según la secretaría, se deben cubrir en 50 minutos, cuando si cronometramos el trayecto, el tiempo real supera la hora con 30 minutos. Y volvemos a lo mismo, si un chofer no llega a un punto de verificación a la hora marcada, es sacado de ruta; si este trae pasajeros, los baja y deben esperar al camión que viene antes que él.

Los choferes vienen de mal humor y llena el camión como caja de cigarros

Si me preguntaran en una encuesta de satisfacción: ¿es cierto que los choferes vienen de mal humor? Sí, así es, o ¿Por qué llenan a más no poder el autobús? La respuesta recae en el concesionario, puesto que les exige cierto nivel de venta al chofer. Y por otro lado también la responsabilidad cae en el usuario, pues muchas veces cuando salimos tarde a tomar el camión, y pasa lleno, no nos importa ir colgados de la puerta con tal de llegar a tiempo.

Respecto al mal humor, en su mayoría se debe a enfermedades asociadas con su trabajo al volante: diabetes, hipertensión y síndrome metabólico, afectados por las largas jornadas de trabajo, el estrés por el tránsito vehicular y la mala alimentación, entre otras.

Las condiciones de trabajo de los choferes del transporte público influyen de manera directa y negativa en su salud, y muchos no lo saben. Así como a nosotros nos afecta el estrés en la oficina, a ellos también el ir al volante y mantener una álgida discusión. Por si no lo sabían, más de la mitad de los choferes no cuenta con protección en caso de enfermedades. Y aunque hay mucho interés de todos porque ellos tengan esos esos derechos laborales que les corresponde, simplemente no se le obliga al concesionario a dárselos.

Y a todo esto, ¿qué dice la Secretaría de Movilidad? Realmente nada. Sólo declaraciones opacas y una nula solución a los problemas que tienen años y años afectando al usuario.

Realmente sólo mete las manos al fuego cuando ve que uno o dos casos de discusión chofer vs usuario se sale de control y se filtra en las redes sociales, generando opiniones divididas entre funcionarios, usuarios y demás.

En fin, ¿será este un cuento de nunca acabar?

*Licenciado en Lingüística. Productor de Noticias de Grupo Radiofónico ZER en Colima, colaborador de El Centinela MX, Meridiano Colima, El Comentario Semanal, la revista Vida & Mujer y Colima XXI. Envíame tus comentarios a fernando_castillo@ucol.mx. También puedes consultar todas mis columnas en www.palabrasprohibidas.com

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