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Nacho el huerfanito

A unos días de que concluya, el sexenio de Enrique Peña Nieto considerado el más sangriento y cuestionado de la historia reciente de México, muchos políticos ya han quedado en la orfandad, entre ellos el Gobernador de Colima, José Ignacio Peralta Sánchez que ahora tendrá que buscar otra figura paterna a quién copiarle su identidad y la forma de gobernar para poder sobrevivir, ya que difícilmente lo podrá hacerlo sin una figura paterna que lo guie y lo ayude gobernar como lo hizo su mentor y protector Luis Videgaray Caso al que le debe todo lo que es.

Sin embargo a José Ignacio Peralta de nada le sirvió haber sido un ferviente servidor de Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray, ahora que quedará huérfano y sin la protección e impunidad de la que gozó junto con sus cuates en el Gobierno Priista, desde dónde tejieron jugosos negocios al amparo del poder, como el caso que se hizo publicó hace unos días por parte de la Organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), en el que se involucra directamente al Gobernador de Colima, en un desvío de recursos públicos por más de 15 millones de pesos a empresas fantasma, presuntamente destinados para financiar campañas del PRI, lo que de confirmarse, sería tan solo uno de los casos de corrupción que tendría que enfrentar Nacho en completa orfandad.

Tras la salida del PRI de Los Pinos, José Ignacio Peralta no solo pierde a sus mentores y protectores Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray, sino que prácticamente queda en el desamparado y a merced de lo que sus virtuales padres adoptivos, Mario Delgado Carrillo y su fiel Dulcinea Indira Vizcaíno Silva le puedan conseguir para concluir su mediocre gobierno; sin embargo el Coordinador de la bancada de Morena en el Congreso de la Unión, Mario Delgado difícilmente podrá garantizarle a Nacho la impunidad y los privilegios a los que está acostumbrado, debido a que pondría en juego sus aspiraciones por la Jefatura del Gobierno de la Ciudad de México, y Mario sabe que meterse a Colima, es dejar los pesos por los centavos.

Sin embargo, algo de lo que parece estar consiente José Ignacio Peralta es que Indira Vizcaíno Silva va en picada y no tendrá la fuerza política ni la cercanía con el Presidente Electo, Andrés Manuel López Obrador para ayudarlo; quizá, esa fue la razón por la que tuvo que recurrir a la Diputada Federal, Claudia Yáñez Centeno y el próximo coordinador general de Política y Gobierno, César Yañez Centeno para que lo ayudaran a gestionar recursos para Colima, lo que nos deja en claro que Nacho Peralta no está seguro de aceptar como padres adoptivos a Mario e Indira.

Lo cierto es que a partir del primero de diciembre, José Ignacio Peralta, pasará hacer un huérfano político al que de un solo golpe dejaron sin sus mentores, con un partido político en ruinas, sin pies ni cabeza, sin representatividad en la cámaras legislativas; mientras que

a nivel local, se tendrá que enfrentar a un Congreso del Estado controlado por Morena y sus aliados, además de que difícilmente contará con el apoyo incondicional y a su servicio como lo tenía de las Delegaciones Fedéralas, por lo que Nacho el huerfanito le quedan dos opciones la primera enfrentarse a una realidad que no tenía prevista y la segunda dejar la gubernatura y huir con sus mentores, quizá la segunda sea la mejor opción para él y para Colima, de lo contrario ¿qué va a ser de Nacho, sin Enrique Peña Nieto ni Luis Videgaray después del 1 de Diciembre?

miguelinosan@yahoo.com.mx

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