CAMINO REAL

articulo

=SI CUMPLE 10%, BUENO; SI LLEGA AL 50%, TEPEITAN SERA SANTUARIO =UN CICILISTA JUNTO AL JETTA =UN BESTIA GRITO VIVAS MADURO =COMIO Y SE FUE

Si Andrés Manuel López Obrador cumple el diez por ciento de los puntos de su programa de acción (el 10% de los que parecen buenos, porque no todos lo son), que enumeró ayer en el Zócalo de la Ciudad de México, su gobierno sería bueno; si lo hiciera con el veinticinco por ciento, haría un gobierno excelente; y si llegara a más, digamos que lograra el 50%, se convertiría en San Andrés Manuel, Patrono de México, y Tepetitán -su solar nativo en el municipio de Macuspana, Tabasco-, sería santuario, lugar de peregrinaje y romería, tierra santa de los mexicanos por el resto de la eternidad. Y si el porcentaje de cumplimiento se acercara al 100%, será la más feliz de las locuras y, la verdad, no sé qué haríamos los mexicanos para rendirle culto y agradecerle como Dios manda. Tengo varias buenas razones para no repetir ni uno solo de los cien puntos que enlistó el nuevo Presidente: no los apunté; tampoco soy loro, ni tocadiscos o reproductor magnetofónico de sonidos

para reproducirlos, ni este periódico tendría espacio disponible para eso; por el contrario, creo que todos los mexicanos debieron estar atentos a las incidencias de la asunción de López Obrador a los cielos presidenciales y, más que al folclore que lo envolvió, atentos a sus palabras por si decía algo distinto a lo que dijo en campaña. Porque fue eso, una repetición de las promesas de campaña, pero ahora jerarquizadas, enlistadas y enumeradas del uno al cien, si acaso extendiéndose en detalles y añadiendo leves cosillas nuevas. López Obrador se vio sincero, emocionado con sus propias palabras, pero su vastedad de promesas podría ser el pecado que le signifique la penitencia de un pueblo que le exigirá explicaciones si las cosas quedan en un optimista discurso de toma de posesión. Porque eso es lo que hizo y ha hecho AMLO para ganar las elecciones y llegar a la Presidencia en un ambiente de euforia y de gran esperanza popular: prometer cosas que parecen imposibles, tan imposibles que de algunas se echó para atrás antes de asumir el cargo; y otra estrategia fue culpar de todos los males habidos y por haber a la administración saliente, como por ejemplo el caso Ayotzinapa, en el que estuvo involucrado directamente el alcalde de Iguala, José Luis Abarca, postulado por el PRD con el apoyo del propio López Obrador que en ese tiempo pertenecía a ese partido; sin embargo, de la tragedia se responsabiliza al Ejército y al

expresidente Peña. Así fue la exitosa estrategia de López Obrador que hoy está donde puede hacer mucho por la unidad nacional, pues no hay que olvidar que si bien ganó la presidencia con algo más de 30 millones de votos, la gran verdad es que casi sesenta millones de ciudadanos de la lista nominal de votantes no sufragaron por él. El papel aguanta todo y de lengua nos podemos comer tres platos. Lo que quiero decir es que López Obrador no la tiene nada fácil, pero deseo sinceramente -muy sinceramente- que todo le salga a pedir de boca y le vaya bien a él para que le vaya bien a México.

MESON.- Pese a que el Jetta blanco de López Obrador era custodiado a San Lázaro por al menos una docena de motociclistas, un ciclista pudo acercarse a la ventanilla del coche y decirle a algunas palabras al Presidente… Mal indicio que cualquiera pueda acercarse así… López Obrador suele decir que “el pueblo me cuida” y se ve que disfruta esa comunicación de contacto con la gente… Pero ese exceso de confianza raya en el abuso… Ojalá el Presidente no se arrepienta de, en aras del populismo (y de la fobia al Ejército), haber suprimido al Estado Mayor Presidencial… Nicolás Maduro vino a la toma de posesión de AMLO pero no estuvo en el recinto legislativo de San Lázaro donde tenía un ambiente hostil pese a que un muy bestia diputado ofendió al

pueblo de venezolano y al de México lanzando vivas al dictador… Y como también en las calles aledañas la gente lo esperaba con canastos de verduras, no para hacerle una rica ensalada sino para lanzárselas a la cara, el tipo no se dejó ver en descampado… Alguien atribuyó el éxito de la desaparición de Maduro al nuevo canciller Marcelo Ebrard, quien parafraseando a Fox le habría dicho: ¡Comes y te vas!... Nada original pero dio resultado… ¡Arrieros somos!

Ultimo Minuto
Subir