Desintoxicación Digital

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¿Cuánto tiempo pasas en tus dispositivos? Debo confesar que yo pasaba mucho tiempo en ellos. Y digo “pasaba”, comparando mis estadísticas con el tiempo que invierto actualmente. Gracias a la última actualización de iOS me ha sido más fácil documentado el tiempo en el celular y la reducción que he logrado.

Una de las funciones que agregó iOS es “Tiempo en pantalla” que permite saber cuánto tiempo y en qué lo inviertes en tus dispositivos. De este modo, puedes decidir cómo usarlos y poner tus límites.

En el Estudio sobre los hábitos de los usuarios mexicanos de internet en México (2018) reveló que los mexicanos pasan 8 horas y 12 minutos conectados a internet, en promedio, 11 minutos más respecto al 2017; en televisión sin internet invierten 3 horas, 3 minutos menos que en 2017; en radio sin internet 1 hora 45 minutos, 1 hora 5 minutos menos que en 2017.

El Smartphone se corona como el dispositivo donde más tiempo se conectan los mexicanos (76 %). Le siguen la laptop (66 %), la tablet (51 %) y la PC (39 %). Este último presenta un decremento significado: 17 % menos de uso respecto al 2017.

Debo decir que sí he reducido el uso de mi celular desde que comencé a tomar en cuenta el tiempo invertido en él. Gracias a “Tiempo en pantalla” sé que en total paso 5 horas 58 minutos al día en él. A la semana suman 41 horas 51 minutos, de las cuales 21 horas con 21 minutos son en redes sociales; 10 horas con 28 minutos en ocio, y 2 horas con 15 minutos en lectura y referencias. Las aplicaciones que más uso: WhatsApp (11h 55min), YouTube (9h 20min) y Facebook (2h 44min).

Esta semana he logrado disminuir un 25 % el uso de mi Smartphone, comparado con la semana pasada.

En pocas palabras comencé una desintoxicación digital –digital detox, como originalmente me enteré de este proceso-. En sí, la desintoxicación digital es buscar una manera de dejar poco a poco de la dependencia al celular, las redes sociales y las notificaciones.

Pero, ¿cuándo es necesario hacer una desintoxicación digital? Hace unos días fui al cine. En lo personal me gusta ir y ver las películas fuera de la semana de estreno –lejos de todo fanático- y a la última función programada. Esto me evita lidiar con las personas que llevan a niños a funciones que no son para niños y gozar de una sala semivacía. Sin embargo, hay cosas con las que tenemos que lidiar, independientemente de la hora.

Para mí son básicamente tres: las personas molestas que no paran de narrar la película, hacerse cuestionamientos estúpidos o anticipaciones a las escenas en

cuestión; aquellos que deberían ir al doctor y no al cine, puesto que no paran de toser, y los que contestan el celular y sus notificaciones durante toda la función. Este último es el que me dice “necesitas urgentemente una desintoxicación digital”. ¿Pueden imaginar la respuesta de una persona a un costado mío luego de increparle el uso de su celular y el exceso de brillo en su pantalla? Simplemente “estoy contestano mi celular, ¿no ves?”, y que para variar se integró a la sala a media función.

A este punto hemos llegado: usar el celular en una función, una obra de teatro e incluso en un funeral. Ambientes o situaciones en las que por obvias razones es molesto.

Pues bien, lo primero que debemos hacer es aceptar que tenemos una dependencia al uso del teléfono. Después, tomar las decisiones siguientes, en medida de la tolerancia que tengamos a ellas:

Desactiva tu internet. Aunque desactivar el internet en tu celular no disminuye el tiempo perdido en él, es un primer paso. Dependiendo el lugar y hora, es necesario adecuar el uso del teléfono. Por ejemplo, el 86 % de la población se conecta desde casa y el 49 % en el trabajo. Entre ambos sitios, se encuentra el 68 % de la población que se conecta en cualquier lugar desde un celular. Es decir, en casa, camino a cualquier lugar y en el trabajo estamos conectados.

Cuando digo que “desactivar el internet en tu celular no disminuye el tiempo perdido” claramente podemos ver que hay una diferencia entre dependencia al celular y el internet y la necesidad de usarlos durante el trabajo. ¡Ojo! El trabajo. Evidentemente no podemos imaginar la mayoría de nuestros puestos de trabajo sin internet y obviamente no vamos a llegar a la oficina y tirar de los cables del modem sin esperar que nos corran, puesto que la mayoría de las oficinas basan sus informes, trabajos y demás, en el envío y recepción de datos.

Hablamos entonces de dejar de perder el tiempo en videos aleatorios en YouTube o test de personalidad en Facebook.

Desactiva las notificaciones innecesarias. Cómo olvidar la voz femenina española del antivirus Avast y su mensaje de “La base de datos de virus, ha sido actualizada”. Como este ejemplo hay muchos, sobre todo ahora que la mayoría de las páginas web te piden activar las notificaciones en Chrome (u otro explorador) para mantenerte informado. Hay ejemplos decorosos y otros vergonzosos, pero al final de cuentas cumplen la misma función.

Así, puedes incluir entre esas notificaciones el correo electrónico, WhatsApp, Instagram, Facebook, Messenger, entre otras.

Quizás no parezca una desintoxicación en el estricto sentido de la palabra, pues lo único que estamos haciendo es “ocultar” en cierto modo lo que a cierta hora vamos a ver. Sin embargo, creo que estamos de acuerdo en que esas ventanas

emergentes y notificaciones no te permiten avanzar, sino que desvían tu atención de lo que estás haciendo y no priorizas lo verdaderamente importante.

Aleja tu teléfono por un momento. Retomando un poco el caso del uso del teléfono en el cine, pero en otras áreas de tu vida. En la cama, en una cena familiar o en una charla íntima con tu pareja, ¿has desviado tu atención de la persona que tienes frente a ti por una notificación? Te has preguntado ¿quién es?, ¿Qué quiere?, ¿es importante? O ¿qué tan rápido puedo contestarle?

Inmediatamente accionas la pantalla y respondes, no te llevó ni 2 segundos pero la persona que tienes frente a ti ya hizo una pregunta y no tienes la menor idea de qué fue. Un amigo, familia o pareja entenderá esta situación –muchas veces no- pero qué sucede con algún cliente o tu jefe en una reunión importante.

Lo que a mí me ha funcionado es desactivar los datos móviles en el trayecto a casa y trabajo, y viceversa; durante la rutina del gimnasio e incluso mientras duermo. Es decir, limitar la conexión a internet en el teléfono a horas de trabajo y un par de horas en casa. Esto me motiva más a concentrarme más en mis libros pendientes en casa, en tareas por concluir y avanzar más rápido en áreas y tareas específicas del trabajo. De ahí que también tenga una cuenta de correo laboral y una personal para sólo prestar atención en la PC al correo laboral.

Al final de todo, comenzar una desintoxicación digital no implica convertirte en un cangrejo ermitaño, es decir, aislarte del resto del mundo para vivir lejos de la tecnología.

Es evidente que no podemos involucionar de un Smartphone a un Nokia 5120, por ejemplo, o versiones anteriores; dar de baja nuestro plan de telefonía celular o cancelar todas nuestras redes sociales. No es práctico para la realidad tecnológica en la que estamos inmersos, pero puedes hacer una lista programada sobre actividades laborales y personas que requieren conexión a internet.

En realidad, los dispositivos inteligentes son herramientas útiles y siempre puedes comenzar a usar los modos “Avión” y “No molestar”.

*Licenciado en Lingüística. Productor de Noticias de ZER Informativo Colima, director general de información de El Centinela MX, colaborador de la revista Vida & Mujer, Colima XXI y El Comentario Semanal. Envíame tus comentarios a fernando_castillo@ucol.mx. También puedes consultar mis columnas en www.palabrasprohibidas.com

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