Esteban Cortés Rojas

=Todavía hay alto riesgo de Covid =A Mengele no lo asustan tantos muertos =Obediencia ciega de la Corte =Se pretende enjuiciar a expresidentes por lo que hayan hecho antes y después.

 

Colima se ubica en el color naranja del semáforo con que se mide el Covid 19 después de pasar varias semanas en el rojo. Pero el que haya descendido a un color que indica menos intensidad en los contagios, de ninguna manera quiere decir que las medidas precautorias pueden relajarse para salir a la calle como burro sin mecate. Eso hay que dejárselo al presidente López y a su ángel de la muerte, el Josef Mengele de la cuatroté, Hugo López Gatell.

El color naranja en que ahora está Colima todavía significa alto riesgo. El peligro sigue latente para contraer la enfermedad que provoca el coronavirus.

A diferencia del gobierno federal, en donde hasta después de 75 mil muertes el subsecretario López Gatell por fin dijo que se tiene que usar el cubrebocas como medida de solidaridad hacia las personas que se encuentren en lugares públicos, aquí en Colima siempre se dijo que el uso de la mascarilla era indispensable. Hay que decir que a López Gatell no le asustan diez, ni cien, ni mil, ni más de sesenta mil muertos, pues tuvieron que rebasarse los 75 mil cadáveres para que dijera: ¡Ah caray, creo que es hora de recomendar el uso del cubrebocas!

De hecho, en Colima se envió al Congreso del Estado una iniciativa de la ley para regular el uso del cubrebocas y la aplicación de otras medidas para prevenir la transmisión del virus Sars-Cov-2 (Covid19), la cual fue aprobada con modificaciones.

Las medidas de prevención, ciertamente, siempre han estado presentes en las políticas del gobierno del Estado. La secretaria de Salud, Leticia Delgado Carrillo, ha sido insistente en el tema; en las conferencias que ofrece todos los días recomienda el uso del cubrebocas, sana distancia, lavado de manos frecuente y resguardarse en casa a menos que sea para salir a adquirir insumos básicos como alimentos o medicinas.

En el semáforo naranja todavía hay alto riesgo de contraer el coronavirus. Lo que se tiene que hacer para prevenirlo es seguir las recomendaciones de la Secretaría de Salud y no relajarlas porque eso podría provocar un rebrote de la enfermedad que, ahora sí, podría colapsar el sistema de salud en la entidad.

La secretaria de Salud en Colima ha dicho que durante esta contingencia, que todavía nos tiene bajo alto riesgo, se suspenden las fiestas patronales -que suelen ser un chupadero de alcohol, relajo y desorden irrestrictos-, de lo cual la Diócesis de Colima está al tanto y lo avala; a la vez, los ayuntamientos de la entidad tienen prohibido dar permisos para bailes, jaripeos o eventos masivos.

La recomendación es sencilla: no relajar las medidas de higiene y continuar, en lo posible, resguardados en casa; esperar a que la enfermedad deje de propagarse hasta que exista una vacuna, para no seguir en los primeros lugares a nivel mundial como lo está México en muertes por coronavirus.

Sigamos estas recomendaciones porque, de lo contrario, podríamos pasar a engordar la estadística de López Gatell, el Mengele mexicano.

MESON.- El de ayer es un día trise para los mexicanos, pues la mayoría de ministros de la suprema corte de justicia de la nación se sometieron a la voluntad presidencial y, con lealtad ciega, aprobaron por seis votos a cinco la consulta popular para enjuiciar a expresidentes de la República. Los ministros aprobaron “la materia”, es decir la consulta en sí, y luego de un receso verían si la pregunta para la consulta cumple los requisitos legales. Para que el lector tenga idea clara de cómo se las gasta el presidente López, va la pregunta: «¿Está de acuerdo o no con que las autoridades competentes, con apego a las leyes y procedimientos aplicables, investiguen, y en su caso sancionen, la presunta comisión de delitos por parte de los ex Presidentes Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto antes, durante y después de sus respectivas gestiones?». Ya se ha dicho que para enjuiciar a un expresidente y a cualquier ciudadano no hace falta consultarlo y en ese sentido votaron varios ministros; pero lo más interesante es que la pregunta de López propone enjuiciar a los susodichos por lo que hayan hecho antes y después de su gestión. ¡Una locura avalada por la obediencia ciega! El circo de la cuatroté ha sumado a su elenco a seis ministros de la corte!… ¡Arrieros somos!