Esteban Cortés Rojas

=Difícil de creer pero el PRI acapara la atención =Hay cinco tricolores para la candidatura a gobernador =López le dio atole con el dedo a Frenaa

 

Desde hace algunos meses empezaron las tanteadas de parte de los aspirantes de todos los partidos políticos a la candidatura a gobernador para las elecciones de 2021. Aunque parezca. Difícil de creer, el proceso para la candidatura del PRI atrae la atención del respetable por la sencilla razón de que es el partido al que se intentará desplazar de la gubernatura. Nunca como ahora había sido tan seria la posibilidad de la alternancia en Colima.

Por lo que hace a Morena, es el partido que nació, subió como cuete de novenario, tronó como, se apagó y va pa´bajo por las pésimas políticas presidenciales replicadas por sus clones en donde quiera que accedieron al poder los morenos, de suerte que la llamada “cuatroté” es un fiasco por la corrupción desbocada en la que figura hasta la familia del presidente López; el escamoteo de dinero público, el favoritismo con contratos a los cuates, las farzas (la rifa del avión, la más grande), el robo de lo robado (en el INDEP), la cancelación de programas sociales nomás porque sí sin que sean sustituidos por otros mejores. La trifulca para la elección de la dirigencia nacional de Morena, en medio de un gasto escalofriante por parte del favorito del presidente, lo dice todo.

El PAN se debate en el intento para no perecer por la ausencia de figuras que puedan rescatarlo. Y del PRD, ni se diga; sus funerales empezaron desde la elección pasada y si no lo han sepultado es porque no hay quien lleve al fiambre al cementerio político.

PT, PVEM, PES son los partidos rémoras o cola de papalote que necesitan un remolque para poder volar y están a la caza de ofertas. Son los partidos más vergonzantes de cuantos existen.

El partido MC puede ser la sorpresa a condición de que no se contamine con alianzas cochinas que malogren las expectativas.

Decíamos que el PRI tiene encima las miradas. Contra lo que se pueda decir, tiene posibilidades de retener la gubernatura, a condición de que atine a seleccionar, entre sus pocos prospectos, al mejor. Quizá haya otros, pero lo los más visibles son Mely Romero Célis, José Manuel Romero Coello, Agustín Morales Anguiano, Oscar Avalos Verdugo y Fernando Moreno Peña. Estos no solo quieren sino que entre ellos pudiera andar el futuro candidato.

Mely Romero tiene una larga carrera que incluye cargos partidistas -actualmente preside el Omni-PRI Colima- y de elección -diputada y senadora, por ejemplo-; sin embargo, por ahora se le ve un tanto desganada respecto a la gubernatura. José Manuel Romero, quien llegó a la presidencia del Instituto Mexicano de la Juventud con Peña Nieto y fue coordinador juvenil de la campaña de José Antonio Meade, así como coordinador en un tramo de la pasada campaña a gobernador, ha dicho que quiere, pero antepone sacar un buen resultado como presidente del CDE-PRI; además, tiene diferendo pendiente con el gobernador. Agustín Morales Anguiano, ex alcalde de Comala y actual Secretario de Desarrollo Rural, entre otros cargos, aspira a la postulación con el visto bueno del actual gobernador, pero se prevé que eso le provoque más de un contratiempo. Oscar Avalos Verdugo, ingeniero, ex alcalde de Tecomán, ex funcionario estatal, académico y, entre otras cosas, exitoso agroempresario, calladamente viene haciendo su luchita y pudiera, en un momento dado, aglutinar a las distintas fuerzas del partido y dar la sorpresa. Y Fernando Moreno, de quien sus capacidades no están a discusión como tampoco sus deseos de ser y seguir siendo como ya fue. Ha sido de todo: líder estudiantil, diputado federal, director de escuela, rector, delegado del CEN-PRI aquí y allá y hasta fue víctima de un atentado del que afortunadamente salió avante. En sus tiempos de gobernador solía decir que nomás le faltaba ser obispo para haber tenido todos los cargos de poder en el Estado.

Ya volveremos a ocuparnos del tema en próximas oportunidades.

MESON.- A esos de FRENAA el presidente López les dio atole con el dedo. Les dijo hace una semana que si le juntaban cien mil manifestantes, renunciaría a la presidencia. Más pronto que inmediata rápido, Gilberto Lozano movilizó a sus seguidores y, según dice, junto 153 mil gargantas que en el zócalo gritaron ¡fuera López! Pero no contaban con la astucia chapulincoloradesca de López  quien también les había dicho que, aparte de los cien mil frenadores, quería ver su descenso en las encuestas. Y es el caso que ayer les dijo, desde Sonora, que según la encuestadora Otros Datos Consulting, tiene el setenta por ciento de la aprobación de los mexicanos. ¡Y aléguenle!…  ¡Arrieros somos!