++Fue una jornada formativa que integró tecnología y arte, a través de sesiones con la guía de Valentín Martínez y la maestra Agustina Murguía.

Como parte de las actividades del programa “Más cultura, más humanidad”, coordinado por la Dirección General de Difusión Cultural de la Universidad de Colima, estudiantes del Bachillerato 18, ubicado en el campus Coquimatlán, participaron en una jornada formativa que integró tecnología y arte, a través de sesiones con la guía de especialistas.

Durante la visita, las y los alumnos disfrutaron dos experiencias que despertaron su interés por comprender fenómenos contemporáneos: La inteligencia artificial y, al mismo tiempo, cómo experimentar la música desde una perspectiva práctica y colectiva.

La primera actividad estuvo a cargo de Valentín Martínez González, responsable del área de Acreditación Cultural, tallerista del programa y especialista en medios digitales en la Dirección General de Difusión Cultural de la Universidad de Colima, quien impartió la charla: “¿Qué es la Inteligencia Artificial?”. En esta sesión, el ofreció una introducción clara al concepto de la IA, abordando sus orígenes, evolución histórica y las diferentes clasificaciones que existen dentro de este campo tecnológico.

En su charla, explicó cómo funcionan algunos sistemas basados en algoritmos y aprendizaje automático, así como el papel que desempeñan aplicaciones que hoy forman parte de la vida cotidiana.

Además, invitó a analizar los beneficios y posibles riesgos asociados al uso de estas herramientas, promoviendo una reflexión crítica sobre su impacto en ámbitos como la educación, la comunicación y la producción de información. El diálogo permitió que el alumnado compartiera dudas y experiencias relacionadas con el uso de la tecnología en su día a día.

En otro momento, la maestra Agustina Murguía Nieves, profesora de música, tallerista del programa “Más cultura, más humanidad” y directora de la Coral Femenina de la UdeC, condujo el taller “Vive el ritmo, la melodía y la armonía”, un espacio dedicado a descubrir cómo se construye la música a partir de sus elementos fundamentales. Durante la sesión, la experta guio a las y los estudiantes en ejercicios de respiración, afinación y vocalización que les permitieron experimentar con su propia voz.

A partir de dinámicas auditivas y prácticas, el grupo aprendió a distinguir entre ritmo, melodía y armonía, comprendiendo cómo estos componentes se articulan para dar forma a una obra musical. También exploraron el trabajo que se realiza dentro de un coro, destacando la importancia de la escucha, la coordinación y el equilibrio entre las voces.

Como parte del cierre, el alumnado participó en una interpretación colectiva acompañada al piano, experiencia que generó un ambiente de entusiasmo y convivencia artística. Las voces de la clase se integraron en una misma pieza, permitiéndoles vivir la música como un ejercicio de colaboración y sensibilidad.