Gracias al liderazgo de la presidenta Rosi Bayardo y a una coordinación histórica con la ASIPONA Manzanillo, las inversiones ya no solo fortalecen al puerto, sino que impactan directamente en la calidad de vida de las y los manzanillenses.
Obras como el Malecón de Miramar, el Mercado de Pescadores, la construcción de colectores pluviales y el bacheo en calles prioritarias reflejan este cambio de visión: un puerto que crece de la mano de su ciudad.
Nunca antes el puerto había invertido tanto en Manzanillo y su gente.








