OPINIÓN
Julio Léon Trujillo
Transformar desde el bienestar
Hablar de transformación es hablar de un proyecto de nación y del país que se quiere construir. Significa tener claro hacia dónde se quiere llevar a México, cuáles son las prioridades del gobierno y qué decisiones deben tomarse para alcanzar ese objetivo.
Hoy, la transformación representa una forma distinta de gobernar, una en la que el bienestar ha dejado de ser un privilegio para convertirse en un derecho.
Esto ha sido posible gracias al proyecto de nación encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, que ha puesto el acento en la construcción de un país con menos desigualdad, más cercano a la gente y comprometido con la garantía de derechos fundamentales como la educación, la salud y la vivienda.
Desde mi responsabilidad como Coordinador Nacional de Becas Bienestar, he podido ver de cerca cómo la educación cambia vidas. Este año, por ejemplo, se amplió la cobertura de los apoyos educativos.
Millones de niñas y niños de primaria recibirán recursos para útiles y uniformes, mientras que miles de estudiantes universitarios contarán con un apoyo bimestral de mil 900 pesos para su transporte como parte del Plan Integral para Michoacán, un esfuerzo que poco a poco ha comenzado a llegar a otras entidades.
Pero el bienestar va mucho más allá de las aulas. El sistema de becas es apenas una parte de la política social que hoy acompaña la vida de millones de personas.
Quizá el programa más conocido sea la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, creada para reconocer a quienes dedicaron su vida al trabajo y a forjar las bases del país que hoy tenemos. Con un apoyo de 6 mil 400 pesos bimestrales, más de 13 millones de personas reciben este beneficio.
La Pensión Mujeres Bienestar está dirigida a mujeres de 60 a 64 años que durante buena parte de su vida trabajaron, cuidaron de sus familias y sostuvieron sus hogares sin recibir un reconocimiento por ello. Hoy, este programa les brinda un respaldo económico mientras llega el momento de incorporarse a la pensión para personas adultas mayores. Más de 2.7 millones de mujeres forman parte de esta iniciativa.
También está el Programa para el Bienestar de Niñas y Niños, Hijos de Madres Trabajadoras, que representa un respaldo para miles de familias y contribuye al desarrollo de las infancias.
A esto se suma la pensión para personas con discapacidad permanente, que brinda apoyo a quienes enfrentan mayores obstáculos y fortalece su autonomía.
El bienestar también llega al campo. A través de Sembrando Vida, cientos de miles de campesinas y campesinos reciben acompañamiento para cultivar la tierra, fortalecer la producción y cuidar el entorno del que depende el futuro de sus comunidades.







