Por José Alberto Cisneros Salgado
Presidente de la A. C. Unidos Rescatamos Colima
“La representación política efectiva de los grupos prioritarios: la necesidad de cuotas diferenciadas y desagregadas en el Estado de Colima”
Hablar de «grupos proritarios» como si fueran un bloque homogéneo suena incluyente. Pero en la práctica, esa generalización termina haciendo lo contrario: invisibiliza a quienes más lo necesitan.
Considerar a todos los grupos vulnerables en un solo conjunto genera una distorsión del derecho a la representación.
El problema es considerar una “bolsa única”, cuando metemos en la misma categoría a personas indígenas, comunidad LGBTIQ+ y personas con discapacidad, asumimos que todos enfrentan las mismas barreras y no es así, las necesidades, los tipos de discriminación y las soluciones son distintas, tratarlos igual es ignorar esas diferencias.
La canibalización de los espacios, puede provocar que los grupos con mayor capital político o visibilidad social dentro de la vulnerabilidad «canibalicen» los espacios destinados a otros sectores, los que tienen más vocería, más redes y más acceso a medios terminan ocupando las cuotas, los foros y las políticas públicas; No porque sus luchas sean menos válidas, sino porque tienen más herramientas para hacerse escuchar.
Los Grupos proritarios son los más invisibles y ahí es donde quedan fuera quienes enfrentan barreras mucho más profundas, como es el caso de la discapacidad motriz, sensorial o intelectual; Para una persona con discapacidad motriz no es lo mismo pedir una rampa que pedir representación. Para alguien con discapacidad sensorial, la información ni siquiera llega en formatos accesibles. Para alguien con discapacidad intelectual, la participación política real casi no existe; Pero al estar «diluidos» en el gran grupo de «proritarios», sus demandas específicas se pierden.
Por lo que representar no es solo dar un espacio, es garantizar que ese espacio sirva, por lo que se necesitan cuotas específicas, diagnósticos por sector y mecanismos que midan no solo cuántos «proritarios» están representados, sino quiénes de los grupos proritarios están realmente representados, de lo contrario, seguiremos repitiendo la fórmula: los más visibles hablan por todos, y los más invisibles siguen sin voz.







