Esteban Cortés Rojas

 

{} Regreso a la escuela, medida precipitada {} Regañiza de Indira a CV {} En Coquimatlán pocos cubrebocas {} Otro fardo para Mely

 

Las autoridades sanitarias y de educación del país están en preparativos para el regreso a clases presenciales, pretendiendo hacerlo antes de que concluya el presente ciclo escolar. Esa extraña apuración por el regreso de los niños a la escuela presencial es, al parecer, del presidente López Obrador, pues así lo manifestó expresamente argumentando que la escuela es la segunda casa de los infantes.

En esos afanes, las secretarías de Salud y de Educación ya tiene listo un “protocolo” que contempla un regreso mixto, es decir que los chavos recibirían clases presenciales y a distancia de manera alternada, haciéndose de modo presencial solo con la autorización plena de los padres. Además, previamente serían vacunados todos los docentes y en las escuelas se aplicaría una estrategia que, entre otras medidas, incluye tomar la temperatura de estudiantes y maestros, desinfectar mochilas y útiles escolares, uso obligatorio de cubrebocas, entradas, salidas y recesos escalonados, uso de espacios abiertos, no habrá ceremonias cívicas, en caso de detectar brote la escuela cerrarla por 15 días, mantener la sana distancia, lugares asignados a los niños, Etc. Al parecer no se ha dejado cabo suelto en cuanto a precauciones por el Covid en las escuelas.

A la fecha, solo los estados de Sonora, Campeche y Chiapas tiene semáforo verde y están listos para regresar a la escuela presencial; pero la intención del gobierno federal es, según parece, que todas las entidades regresen a la escuela antes de que concluya el año escolar.

¿Por qué la prisa? ¿Por qué no esperar a que concluya este ciclo escolar y, de haber condiciones, en el siguiente meter a los muchachos otra vez a la escuela? No hay razones para precipitarse, ni la pandemia de Covid está controlada, ni la vacunación en nuestro país ha llegado a niveles que permitan ser optimistas (apenas llevamos 5% de vacunación) ni siquiera se ve para cuándo pudieran lograrse condiciones para echar campanas al vuelo y decir que, pese a López Gatell, ya le ganamos al Covid.

Pareciera que al gobierno federal, ante tanto fracaso en el combate a la pandemia del coronavirus, ya les anda por tener y dar una buena noticia y creen que llevando a los niños a la escuela presencial se logrará un golpe espectacular que influya en la siquis pública y eso genere un aplauso a los mandos gubernamentales. Sin embargo, entre los padres de familia hay renuencia y miedo a la medida y, si bien es voluntario el regreso a la escuela, no se deja de pensar en los riesgos que correrían los niños volviendo a clases presenciales en un ambiente en que el Coronavirus todavía anda sueldo por allí.

MESÓN.- La regañiza que Indira le dio a Carlos Vázquez  solo porque le preguntó por qué tanto misterio con las encuestas para los candidatos de Morena a las alcaldías, la pintó de cuerpo entero en cuanto a la gobernadora que sería… si llegara a ganar. Pero también el ingeniero no debe andar con esas trazas; ni que no supiera que las de Morena son las encuestas del Monje Loco: nadie sabe, nadie supo dónde, cuándo ni a qué horas. Los participantes solo tienen derecho a saber contra quien perdieron. Si no, pregúntenle a Claudia Yáñez. {} El fin de semana fui a Coquimatlán y me di cuenta de que a los chigüilineros el Covid 19 les anda valiendo una pura y dos con sal, pues casi nadie usa cubrebocas. Pero a decir verdad, tampoco les importa mucho a las autoridades sanitarias del estado. Hace días reporté personalmente una fiesta -con numerosos invitados- a la dirección de Inspección y Licencias del ayuntamiento de Colima, a la policía estatal y a la COESPRIS, y las tres dependencias me dijeron lo mismo: que iban a meter en cintura a esos violadores del acuerdo que prohíbe reuniones masivas en tiempos del Covid. Bonitos discursos les oí, pero nadie fue a clausurar la pachanga. Por eso estamos como estamos {} ¡Arnoldo Ochoa para diputado plurinominal! ¿No había más en el amplio universo de la militancia prianredista hora que esos tres tristes tigres anda de manita sudada? Otro fardo a la espalda de la pobre Mely {} ¡Arrieros somos!