Esteban Cortés Rojas

{} El plan Indira {} El enfrentamiento que se pospuso {} Con Vladi, Morena Confirma su vocación corrupta {} Un pacto innecesario {} Solo 2.5% creen los partidos

Lo más explícito que se le ha visto a Indira Vizcaíno sobre lo que sería un gobierno encabezado por ella, no fue lo expuesto el lunes 22 ante medios de comunicación, sino lo del 16 de marzo en un encuentro con Carlos Vázquez Oldenbourg, aspirante a la candidatura de Morena a la alcaldía de Colima.

Vázquez reclamó a Indira la pachorra en el proceso para las candidaturas a las alcaldías porque, como bien se sabe, el retardar ese trámite es plan con maña: mientras más retraso, menos margen de maniobra para los inconformes. Vázquez sabía que, en condiciones de normalidad, el reclamo debía hacerse al presidente de Morena, Sergio Jiménez, pero sabiendo que su papel allí es de florero, se fue directo con quien maneja los procesos: la candidata a gobernadora. Indira, que no es ninguna lumbrera ni se distingue por su sagacidad y astucia, cayó redondita y, aunque al principio negó que ante ella se tuviera que discutir el tema, acabó por correr a Vázquez del partido (“…me dijo que me fuera a otro partido, si quería…”, dijo CVO).

El tema era de honestidad, transparencia y tolerancia en la forma que se vienen procesando las candidaturas, pero… a Indira no se le dan esas cosas tan necesarias para la gobernanza.

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Cuando apenas va menos de un mes de la campaña por la gubernatura, ya se empiezan a ver de qué están armados los y las aspirantes. De Indira, como lo acabamos de ver, ya se han visto sus ánimos tan perversos; en cambio, a la abanderada de la triple alianza PRI-PAN-PRD, Mely Romero, se le empiezan a ver buenas hechuras en sus propuestas y se cree que, de sostener el ritmo, en las siguientes semanas podría tener un crecimiento firme de su oferta política y quién sabe hasta dónde pudiera llegar.

Sin beneficiarse de ninguna ola nacional, sin utilizar recursos de programas sociales, sin exagerar en la exposición mediática y sobre todo sin hacer trampas ni traicionar sus ideales, pian-pianito ha ido ganando simpatías. Mely Romero fue tesorera de Cuauhtémoc, municipio que, por lógica, tendría que haber gobernado de no ser porque en ese momento las circunstancias y condicionantes políticas la llevaron a abanderar la candidatura para Senadora, la que ganó holgadamente. Un dato curioso: la candidatura que tuvo que dejar Mely hizo que quien la suplió no tuviera el mismo arrastre, lo que provocó que ganara la hoy candidata de Morena-Nueva Alianza al gobierno estatal. De no haber sido así, habría ganado la alcaldía de Cuauhtémoc y… otra sería la historia. Sin embargo, ese enfrentamiento que debió darse en 2012, ahora Mely lo tendrá con la candidata que es la antítesis de la decencia: Indira Vizcaíno.

En la decisión final, el ciudadano tendrá que analizar si quieren para Colima lo que sucede a nivel nacional: un gobierno enredado en una problemática económica que no puede solucionar, igual que los programas sociales, la falta de transparencia, el cuento del combate a la corrupción, la intolerancia explosiva, los barruntos dictatoriales y proyectos que llevan al país hacia el pasado; por el contrario, un gobierno como el que sugiere Mely: sensible, responsable y enfilado hacia un futuro con desarrollo moderno.

MESON.- En otra encuesta chapucera de Morena, de esas en que no se conoce ningún número, Vladimir Parra “gana” la candidatura a diputado federal por el primer distrito. Ofertar a ese individuo como candidato después de sus raterías y sinvergüenzadas, ratifica a Morena como el partido de la corrupción, el descaro y el cinismo. {} Se firmó un “pacto” por la democracia entre el presidente López Obrador y los gobernadores, en un acto en palacio nacional que duró minutos y en el que los mandatarios estatales estuvieron en calidad de bultos pues no se les permitió hablar. Lorenzo Córdova, presidente del INE, no fue invitado, pero dijo que para cumplir la ley electoral no hacen falta pactos. Tiene razón {} El INEGI da a conocer su última encuesta nacional de Cultura Cívica, previa a las próximas elecciones. Entre otros resultados de una variedad de temas, dice que solo 2.5% de los ciudadanos del país confían en los partidos políticos, lo que avala lo que hemos dicho en el sentido de que en estos comicios la gente votará por candidatos y candidatas y sus méritos personales, no por los partidos que están archisuperrecontrapodridos {} ¡Arrieros somos!