Chantaje
Raúl Merced Lares
Hay tela de donde cortar para cuestionar a la candidata de Morena en el debate que se realizará el próximo lunes en la Universidad de Colima.
Sin embargo, al parecer los candidatos y equipos punteros convinieron junto con los demás candidatos y el Instituto Electoral del Estado desarrollar este único debate en un marco de respeto y civilidad, sin descalificativos o agresiones, sino con propuestas y debate de ideas, lo cual esperaría la gran mayoría de los ciudadanos.
Y es que entre los temas que se aprobaron para el debate no se encuentra uno de interés para los ciudadanos como es la corrupción, misma que tiene que ver con la honestidad que aseguran tener todos los candidatos y que es muy importante que sea valorado por los ciudadanos porque se trata del manejo de los recursos públicos.
De esta manera, a los ciudadanos no les quedaría claro si, por ejemplo, Indira Vizcaíno pudo haber incurrido en un acto de corrupción al aprobar en Cabildo el trueque de un terreno del ayuntamiento de Cuauhtémoc con un valor aproximado a los 100 millones de pesos a una conocida inmobiliaria de Colima por otro que recibió la Comuna a cambio, pero con un valor ínfimo al que otorgó, resultando afectado así el patrimonio de los cuauhtemenses.
Pero esta posibilidad que tiene que ver con el combate a la corrupción y la honestidad no está en el programa temático del debate porque, al parecer, no sólo la candidata de Morena saldría raspada, sino que también la candidatura de la coalición Va por Colima se vería afectada si abordara el tema.
En este sentido, para muchos ha dejado de ser un secreto a voces que la denuncia formal que hicieron en su momento algunos ciudadanos de Cuauhtémoc por este inequitativo trueque de terrenos en donde salió perdiendo el ayuntamiento y que huele a corrupción ha estado congelada en la Fiscalía General del Estado debido, presuntamente, a una petición-indicación del gobierno de López Obrador para no afectar a Indira Vizcaíno, primero para que pudiera ser señalada como la candidata y después para que no le afectara como candidata de Morena.
El tema de la corrupción, pues, no sería tocado en el debate del lunes. ¿A cambio de qué? ¿por qué? No se sabe, pero sí suena a otro chantaje de López Obrador al gobierno de Colima, como aquel con el que obligó al gobernador de Colima en diciembre de 2019 a despedir a cientos de trabajadores a cambio de otorgar un apoyo financiero para que el gobierno estatal cubriera los gastos de fin de año a todos los trabajadores estatales. Por este despido, el gobernador es quien quedó mal con los despedidos, no el presidente, autor de esta idea.
Sin embargo, no hay que descartar que este esquema de respeto y civilidad que se ha diseñado para el debate pueda ser roto por otro de los candidatos. Nos referimos al candidato de Movimiento Ciudadano, Leoncio Morán Sánchez, quien en aras de fortalecer su discurso de honestidad en el manejo de los recursos y contra la corrupción puede meter ruido en el asunto de Cuauhtémoc, además de responder a un eventual lineamiento nacional de su partido.
Esto dependerá de la directriz nacional que pudiera estar mandando o no en estos días la dirigencia nacional de Movimiento Ciudadano para contrarrestar lo que hace López Obrador con el candidato de este partido a gobernador de Nuevo León, Samuel García, quien puntea en las preferencias electorales, por lo que fue acusado por el presidente de tener algo que ver en los vínculos que tienen algunos de sus familiares con la delincuencia organizada y por lo cual la Fiscalía General de la República ya lo investiga. La idea presidencial es tumbar a los dos punteros en ese estado para dar paso a la candidata de Morena que va en tercer lugar en las encuestas.
Si el presidente está resuelto a seguir con esta denuncia, es posible que el candidato de Movimiento Ciudadano aborde el tema del irregular trueque del terreno del ayuntamiento de Cuauhtémoc que autorizó la candidata de Morena junto con el Cabildo cuando era alcaldesa de ese municipio, ya que casi no tiene cola que le pisen y, de paso, cumpliría con una instrucción de su partido.
De cualquier manera, el debate entre los candidatos del próximo lunes en la UdeC servirá al menos para que muchos ciudadanos se convenzan y definan su voto por este o por aquel candidato o por esta o por aquella candidata, particularmente al grupo importante de indecisos que siempre hay en cada elección y que son quienes inclinan la balanza.
Si se abordara el espinoso asunto de Cuauhtémoc en el debate del lunes, la candidata de Morena se vería afectada en la preferencia electoral y podría catapultar a Leoncio Morán a la pelea real por la gubernatura del estado. Todo dependerá de la manera y la profundidad con el que Locho aborde el tema vedado de Cuauhtémoc.
REPESCA
LA SECRETARÍA de Salud estatal dijo algo más en concreto sobre el por qué no ha llegado las vacunas faltantes de Sinovac para adultos mayores: “Respecto a la segunda dosis de la vacuna Sinovac –dijo hoy en la rueda de prensa que ofrece diario en vivo en redes sociales-, se está a la espera de que el biológico quede liberado por parte de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, a fin de que pueda ser aplicado”. Y aseguró que la segunda dosis a aplicar no perderá eficacia, ya que “los tiempos están considerados, y es cuestión de pocos días”. Sin embargo, al 12 de mayo han pasado ya 45 días desde que se aplicaron la primera dosis en Villa de Álvarez, fuera del rango que han manejado especialistas y expertos respecto al tiempo máximo en que se debe aplicar la segunda dosis, que son 42 días, por lo que la pregunta obligada es si nos servirá esa segunda dosis. Hasta el momento nadie en el mundo ha dicho que la segunda dosis de la Sinovac puede aplicarse sin ningún problema después de los 45 días y cumplir con su función: aumentar la eficacia de esta vacuna. Nadie….. COMO YA aceptó de mala gana que no puede hacer propaganda de su partido y sus candidatos en sus conferencias de prensa mañaneras, López Obrador ahora va contra sus opositores, pues también denunció al candidato del PRI-PRD en Nuevo León por ofrecer tarjetas de apoyo a los ciudadanos. El presidente piensa que los mexicanos ya olvidamos que candidatos de Morena y de otros partidos hacen lo mismo desde pasadas elecciones y no los sancionaron porque esta acción no es ilegal mientras los candidatos no entreguen recursos en estos momentos. La FGR, a través de la Fepade, inició ya una investigación para deslindar responsabilidades, pero el INE, a través del consejero Ciro Murayama, ya respondió que esto no es ilegal y que lo hacen otros candidatos y lo han hecho en su momento candidatos como Alejandro Encinas (actual subsecretario de Gobernación) y Alfredo del Mazo, gobernador del Estado de México, sin haber recibido ninguna sanción. Por lo pronto, el candidato del PRI-PRD ya denunció ante la OEA la intromisión de López Obrador en las elecciones y, por tanto, lo ha quedado bajo la lupa de este organismo internacional. Lo dicho: México no tiene un presidente, sino un jefe de campaña de los candidatos de Morena.






