Por César Barrera Vázquez
POR UNA POLÍTICA SIN PARTIDISMOS
Cualquier aspiración política es legítima, pero para que sea plausible se tiene que respaldar con acciones, hechos y, sobre todo, un trabajo que acredite un compromiso con la sociedad. Y eso se puede lograr sin partidismo, sino con la construcción de una propuesta política pertinente, necesaria en este momento tan crítico para el país.
De hecho, es necesario empezar a elevar el nivel de la política en el país, pero especialmente en el estado de Colima, pues muchas veces se confunden los intereses y ambiciones partidistas con la política, entendida esta como el trabajo, la aptitud para construir acuerdos y consensos desde la pluralidad, desde esa diversidad ideológica y cultural que es consustancial en una sociedad.
Y para lograr esto se requiere, desde un principio, tener una claridad de que el objetivo fundamental, de cualquier quehacer político, es el beneficio colectivo, integral de toda la sociedad, de cada uno de los elementos que la integran. De ahí la inclusión y el diálogo deliberativo, como elementos indispensables, para dinamizar la política.
Por eso, también, requerimos instituciones fuertes, que hagan contrapesos al poder, sobre todo al poder ejecutivo, pues la historia nos ha mostrado lo desastroso que puede ser para una nación el concentrar todo el poder en una sola persona. Se requiere un diálogo fluido, efectivo, entre las diversas instancias de gobierno y su coordinación con todos los poderes.
En ese contexto, la Universidad de Colima, bajo el liderazgo del rector Christian Torres Ortiz, ha tenido un papel preponderante, como un espacio donde se impulsa el pensamiento crítico y científico, tan necesario para el mejoramiento de nuestra sociedad.
Así, el gobierno del estado y los ayuntamientos de Colima y Villa de Álvarez (hace poco también se sumó el de Tecomán) se han vinculado y coordinado con la máxima casa de estudios para evaluar, mejorar y dar seguimiento a diversas políticas públicas, así como para aprovechar todo el potencial del recurso humano que tiene la Universidad de Colima.
En ese sentido, la Universidad de Colima también ha prestado sus instalaciones para que se utilicen estos espacios, dentro de las campañas de vacunación para el Covid-19 que implementa el gobierno de López Obrador, la cual ha sido clave para disminuir la letalidad durante este último año de la pandemia, y que seguramente en los próximos meses se ampliará el esquema de vacunación a mayores de cinco años, como ya ha sucedido con los menores de 18 años.
Trabajar para la sociedad: de eso se trata y así lo ha hecho el rector. Por eso fue una de las primeras universidades públicas del país en regresar, de manera segura y aplicando rigurosos protocolos sanitarias, a las clases presenciales, una demanda que ya era impostergable y que ahincó pedían tanto docentes como educandos.
La presencialidad en las clases ya es una realidad en la Universidad de Colima, y eso demuestra el nivel de responsabilidad de nuestra máxima casa de estudios, pues está haciendo lo que al final se tendrá que hacer en todos los órdenes de la sociedad: adaptarse al Covid-19 como si fuera una gripe más.
Por eso la Universidad de Colima regresó a las clases presenciales –lo había hecho ya con mucha anterioridad, de manera gradual y con clases híbridas–, pues su razón de ser son las y los estudiantes, a quienes se les debe garantizar su derecho a la educación superior, la cual ya es obligatoria.
Son, a su vez, los más de 27 mil estudiantes de nivel medio superior y superior, una parte medular de la sociedad. De ahí la importancia de que su formación se dé en las mejores condiciones. No se puede esperar el mejor momento –porque éste nunca va a llegar—sino crearlo. Y eso es lo que está haciendo la Universidad de Colima, cumpliendo a su vez con todas medidas sanitarias.
Dos puntos
Ya arrancó la 21 Colecta Anual de la Lucha Contra el Cáncer que organiza el Patronato de Cancerología. Quienes tenemos hijos estudiando en el nivel básico, la Secretaría de Educación del estado les entregará un sobre, donde podemos depositar nuestro apoyo. De mi parte, total respaldo para esta organización que ayuda, de manera contundente y altruista, a los pacientes y familiares de enfermos con cáncer. Pongamos cada uno de nuestra parte, conforme nuestras posibilidades económicas, y ayudemos a que esta gran causa de beneficencia cumpla cabalmente con sus objetivos.







