Esteban Cortés Rojas
= Los Traidores serán exhibidos, y puede que lapidados por las huestes de Mario Delgado = Habría que abolir las cámaras e institucionalizar la dictadura = Las derrotas de AMLO =El litio, sin importancia = Regresó la hija de Arnoldo
Traidores a la patria los diputados federales que votaron en contra de la reforma eléctrica, sentenció el presidente Andrés Manuel López Obrador. Serán exhibidos -y puede que lapidados, agregaríamos-, sentenció a su vez el presidente de Morena, el delincuente colimense Mario Delgado. ¡Crucifíquenlos!, gritó contra los “traidores” una diputada de morena en el “debate” del domingo en que se votó la reforma en la cámara de diputados. Eso y más les dijeron a los legisladores del PRI-PAN-PRD-MC, pero éstos no estuvieron mudos ni fueron menos agresivos con los morenos y -escogiendo una frase que hace el compendio de las claridades vertidas-, los llamaron «recua de delincuentes, rufianes, cobardes».
La reforma a la ley eléctrica por poco provoca una revuelta general pero solo al interior de la Cámara de Diputados y en las redes sociales, porque fuera de esos ámbitos, si bien iban y venían las mentadas, se mantuvo la ecuanimidad pese a los exabruptos y excesos de los legisladores.
¿Pero porque se dio todo esto? Porque, por un lado, López Obrador, sabiendo que sus órdenes son indiscutibles y que tiene en su bancada legislativa una recua -sí recua-, de empleados burriciegos que consideran un honor obedecerle, les había ordenado aprobar la ley sin quitarle ni una coma y porque, además, confía ciegamente en que quienes le hacen las iniciativas son sabios, genios e igualmente infalibles. Ni una coma, aunque hubiese que comprar a los diputados que fuese necesario para humillar a la oposición. Pero las cuentas no le salieron: apenas pudo comprar uno, Miguel Aysa, auténtico traidor que se le volteó al PRI pese a que Alejandro Moreno hizo gobernador a su padre cuando dejó la gubernatura de Campeche para irse de dirigente nacional del PRI y de allí a diputado federal; y pese a que también a él (Aysa junior) Alito lo hizo diputado federal. La votación arrojo 223 votos en contra y 275 votos a favor sin lograrse la mayoría calificada de 333 sufragios que necesitaba la reforma propuesta por AMLO.
Y de ahí vino el calificativo de “traidores a la patria” que el delincuente Mario Delgado de inmediato recogió para exhibirlos para que la gente los conozca (a ver si, como dijo David Páramo, no le resulta al revés: que la gente los conozca y vote otra vez por ellos porque no se doblegaron ante el aspirante a dictador).
Independientemente de si la reforma era buena o era mala, ¿desde cuándo a un diputado que vota en contra de una propuesta se le considera traidor a la patria? ¿No es el papel de un diputado y no el de darle gusto a un autócrata que ordena a sus empleados-diputados no cambiar ni una coma? ¿Acaso la democracia no consiste en tener una cámara legislativa plural y que cada quien vote como considere y que gane el que más votos obtenga? Si a esas fuésemos, a que no se le cambie ni una coma a las iniciativas de ley, habría que desaparecer las cámaras legislativas y de una vez institucionalizar la dictadura.
Pero no. Porque, contrario a lo que piensa y cree López Obrador, la patria no es un autócrata como él, ni la maldita 4t que le ha dado en la madre al país, ni su putrefacto partido Morena.
Muy bien por la actitud indomable del bloque PRI-PAN-ORD-MC.
MESON.- En menos de un mes, López Obrador lleva en su contabilidad tres descalabros muy fuertes que no le auguran buen futuro electoral: este domingo, la derrota por la reforma eléctrica; el domingo antepasado, la derrota en la consulta de revocación de mandato al haber participado en ese ejercicio solo 16 millones 503 MIL 636 personas de 92 millones 823 mil 216 que contiene la lista nominal de electores del país; y el 21 de marzo, la inauguración de una de las obras señeras de la 4t, el AIFA, evento del se habló más de la señora que vendió tlayudas y que fuera de eso el aeropuerto no ha servido para nada. Como siga empecinándose en no revisar el proyecto del tren maya a la luz del conocimiento conservacionista, López tendrá otra derrota política {} En desquite por la derrota de la reforma eléctrica, López Obrador ordenó a su burriciegos aprobar la “nacionalización” del litio, un mineral del que México no es, ni con mucho, el mayor productor, y que a diferencia del petróleo cuando Cárdenas, no estaba en manos extranjeras sino que era propiedad de mexicanos… ¡era! La “nacionalización” del litio, como decía Arturo de Córdova, no tiene la menor importaaaancia {} Y mientras tanto en Colima, la gente está gustosa porque la hija del gobernador Arnoldo Vizcaíno, Indira, ya regresó al estado después de nueve días de descanso. Y regresó brava, llamando traidores a los que votaron contra la ley Barttlet. Si así de brava fuera contra la delincuencia, otra gallina nos estaría cacareando {} ¡Arrieros somos!







