En solfa
Por Héctor Sánchez de la Madrid
¿Cuántas veces hemos dicho que Colima nunca había estado tan mal? No tengo idea, sin embargo, son incontables las ocasiones, con diferentes gobiernos, todos ellos priistas —menos el actual—, que hemos comentado, acusado, que nuestro pequeño terruño se encontraba en diferentes situaciones precarias, sin embargo, nunca habíamos carecido de tantas respuestas a los múltiples problemas que tenemos hoy en día.
Cerca de cumplir un año y medio la administración de Indira Vizcaíno Silva, las crisis de seguridad, de salud, de finanzas, de todos los rubros públicos, están peor de como los dejó el régimen de José Ignacio Peralta Sánchez el 31 de octubre de 2021, sin que se perciba el menor asomo de que algún día vayan a frenar su incremento, a mejorar un poco siquiera, ya no digamos a alcanzar los niveles óptimos que algún día tuvieron.
Desde que inició este gobierno se ubicó en los primeros lugares de lo malo que hay en la función pública, sobre todo en seguridad que cayó en una espiral desde el 25 de enero de 2022 por la escisión de una célula en Colima del Cártel Jalisco Nueva Generación que se convirtió en el Cártel Los Mezcales y desde entonces se disputan la plaza ante la ineficacia de las fuerzas armadas estatales y federales y el terror de los colimenses.
Once meses después de iniciar su gobierno, Indira Vizcaíno cambió al secretario de Seguridad Pública sin resultados positivos importantes; el Gobierno Federal le ha enviado miles de soldados, marinos y guardias nacionales sin que aporten frutos notables; nombró a un vocero para informar a la población el número de ejecutados y desaparecidos, en lugar de que ella o la secretaria general lo hagan. Ya lleva dos informantes.
El 12 de septiembre de 2022 la mandataria Vizcaíno Silva anunció que a partir del 14 del mismo mes y año quedaba instalada permanentemente la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de (la) Paz y (la) Seguridad de Colima, compromiso que asumió desde su toma de posesión y ha repetido a lo largo de su mandato, pero de nada ha servido; la revista Forbes acaba de informar que en 2022 la capital del estado fue la ciudad más violenta en el mundo.
Esporádicamente se informa que la gobernadora Indira Vizcaíno se reunirá con el Gabinete de Seguridad, para después confirmar que se dio el encuentro entre los funcionarios mencionados, que revisaron los protocolos de seguridad que marcan los reglamentos y repasaron los acuerdos tomados con anterioridad, al igual que hacen púbicas las nuevas cifras de homicidios, feminicidios y desparecidos, así como de otros delitos dolosos.
Lo mismo se repite cada vez que se reúnen, con igual falta de resultados, por eso no se nota cuando la representante del Poder Ejecutivo en el estado viaja a la Ciudad de México a apoyar a la corcholata favorita del presidente Andrés Manuel López Obrador, la jefa de gobierno de la capital del país, Claudia Sheinbaum Pardo, para ocupar la candidatura de Morena a la presidencia de la República, o a otro evento oficial o del partido guinda.
En el ínterin, la representante del Poder Ejecutivo en el estado se divierte subiendo videos a Facebook o textos a Twitter en los que se refiere a la entrega de computadoras a los estudiantes como parte de un programa federal, queriendo imponer un estilo cursi con el prefijo “coli” que antepone a otras palabras, o recomendando el uso responsable de condones a quienes celebrarían el Día del Amor, el reciente 14 de febrero, día de San Valentín.
Mientras, Colima se cae a pedazos, todo está mal, nada está bien, la mayoría de colimenses se queja en privado y fustiga fuertemente a la gobernadora Indira Vizcaíno, pero pocos, pocas, le reclaman, la critican en público por la pésima administración que dirige y por el mal gobierno que encabeza, los cuales al parecer seguirán igual pues no hay visos de que vayan a mejorar, vamos ni el presidente López Obrador se interesa por Colima, tampoco la jefa Sheinbaum Pardo.
El futuro no se vislumbra halagüeño para Colima ya que no se percibe ninguna señal de que la oriunda de Tijuana pudiera modificar algún día su deficiente estilo de gobernar, que reconocerá sus errores y le nacerá el interés de hacer algo bueno por Colima. El cambio podría venir si Claudia Sheinbaum fuera ungida candidata presidencial y obtuviera el alto cargo para que la incorporara a su Gabinete, lo cual está por verse pero podría suceder.
De llegar a concretarse este augurio, para el año próximo desde luego, el régimen de Indira ya habría rebasado los dos años de su mandato, lo cual significa que no se tendría que nombrar a un gobernante interino que convocara a elecciones sino que sería el Congreso (con mayoría de Morena) el que designara a un mandatario sustituto para que terminara el periodo gubernamental 2021-2027. En el caso remoto de que así sucediera: ¿Quién cree usted que estaría dispuesto a “sacrificarse” en aras de salvar a nuestra entidad? Sí, lo adivinó, Arnoldo Vizcaíno Rodríguez, papá de la Gobernadora y para muchas y muchos colimenses, el verdadero gobernador de Colima.







