En solfa
Por Héctor Sánchez de la Madrid
Uno de los actos legislativos más vergonzantes en la historia de México fue cometido el viernes reciente por los senadores de Morena y fauna de acompañamiento en la sesión realizada en el patio de la sede alterna de la Cámara de Senadores, obedeciendo las órdenes del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien justificó el improcedente acto al decir que lo mismo hacían los priistas cuando tenían la mayoría legislativa.
En 5 horas los senadores lacayos del mandatario federal aprobaron 20 reformas en condiciones bochornosas, improvisando el quórum legal, sin la oposición presente, prácticamente a escondidas, aunque paradójicamente a la vista de todo el país que siguió por televisión el zafarrancho que exhibió a los legisladores oficialistas como empleados del titular del Poder Ejecutivo y no como representantes populares.
Incapaces de debatir con sus compañeros opositores en el Senado, los senadores morenistas prefirieron trasladarse a la casona de Xicoténcatl para ahí vía fast track aprobar las iniciativas presidenciales que no podían defender y menos justificar en tribuna por lo disparatadas que resultaban la mayoría de ellas. Incluso algunos críticos y analistas consideraron el hecho legislativo efectuado como un golpe de estado.
Del domingo 23 a las primeras horas del sábado 29 de abril, pasaron sucesos inéditos que confirman que estamos atravesando la peor época de la era contemporánea, todo comenzó con la información extra oficial de que el presidente López Obrador se había desvanecido en un restaurante de la ciudad de Mérida, lo cual fue desmentido por el secretario de Gobernación y el coordinador de comunicación de la presidencia.
Adán Augusto López Hernández y Jesús Ramírez Cuevas, respectivamente, negaron la versión proporcionada por el “Diario de Yucatán” y aseguraron que el mandatario se encontraba en perfectas condiciones. Así pasaron domingo, lunes y martes negando que el presidente estuviera enfermo o le hubiera pasado algo grave, suscitando infinidad de especulaciones debido a la falta de información oficial sobre su estado de salud.
El mismo domingo el propio López Obrador informó por Twitter que había salido positivo a Covid-19, sin embargo, al no darse a conocer una fotografía o un video que respaldaran la versión, no se creyó que fuera cierta. Fue hasta el miércoles, 72 horas después, cuando circuló por televisión y redes sociales un video en el que el presidente relataba que sí había sufrido un soponcio en Mérida y que convalecía bien del coronavirus.
Adán Augusto sustituyó lunes, martes y miércoles a Andrés Manuel en las conferencias mañaneras. El último día fustigó a los medios y redes a los que acusó de haber faltado a la verdad acerca de la salud del mandatario, cuando lo que hicieron fue especular ante la falta de datos oficiales; tampoco reconoció que él, Jesús Ramírez y Jorge Alcocer, titular de Salud, habían mentido sobre el mismo tema de interés público.
El jueves, el bloque opositor en el Senado, integrado por legisladores del PRI, PAN, PRD Y MC, obstruyeron el recinto legislativo de la Cámara Alta durante más de 24 horas para presionar a la coalición oficialista a que nombrara a los tres comisionados que faltan en el Instituto Nacional de Acceso a la Información y así pudiera realizar la importante función para la que fue creado. En lugar de hacer su trabajo decidieron trasladarse a la sede alterna.
El viernes, en el patio de la casona de Xicoténcatl, los empleados legislativos del presidente dejaron fuera el nombramiento de los comisionados del Instituto Nacional de Acceso a la Información, desaparecieron el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, el Instituto de Salud para el Bienestar y la Financiera Rural, además de darle al Ejército Nacional el control del Tren Maya, el espacio aéreo y los ingresos económicos por turismo.
El desaseo de las políticas lopezobradoristas es incomparable con cualquiera de las realizadas por los gobiernos priistas y panistas anteriores, nunca se habían visto, escuchado y llevado a cabo situaciones como la que hoy comento. Lo ocurrido en la semana anterior no tiene parangón en los anales de la historia de México. Hubo innumerables errores, excesos y arbitrariedades en el pasado, pero lo sucedido recientemente no hay algo parecido.
La titular del Juzgado Décimo Séptimo de Distrito en Materia Administrativa en la Ciudad de México, Celia Quintero Rico, le ordenó ayer al Senado de la República nombrar a los tres comisionados del INAI, fijando las 9.45 horas del 9 de mayo para celebrar la audiencia incidental, en la que presentará el informe que previamente deberá recibir del Senado de la República sobre el cumplimiento del mandato judicial. Hoy la coalición opositora en el Senado decidirá cuándo y cómo impugnará la sesión en la que las y los senadores de Morena y aliados aprobaron las 20 reformas de forma ilegal e inconstitucional.







