En solfa
Por Héctor Sánchez de la Madrid
Todo comenzó el 5 de julio de 2021 cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador dio a conocer una lista de aspirantes de Morena a la presidencia de la República, de los cuales la mayoría carecían de nivel para entrar a una contienda que se vislumbraba competida, como tampoco tenían la capacidad y la experiencia para gobernar un país en el que crecían los problemas exponencialmente.
A casi dos años de distancia, hace más de 5 meses (13 de junio de 2023) de haber iniciado el proceso para nombrar a la anunciada coordinadora de los Comités de la Defensa de la 4 Transformación de Morena, PVEM y PT, y alrededor de 4 meses (4 de julio) de iniciar su método la oposición, PAN, PRI y PRD, para elegir a la responsable de construir el Frente Amplio por México, el lunes 20 arrancaron las precampañas.
Atropellando la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, el presidente López Obrador adelantó los tiempos comiciales para imponer a la candidata elegida por él mismo desde que empezó su mandato en 2018, obligando a los partidos opositores a que hicieran lo mismo, aunque menos burdo, para no quedarse atrás.
Lo que pasó en los 5 meses y 9 días últimos, relacionado con las ahora precandidatas oficiales, Claudia Sheinbaum de Morena, PT y PVEM, y Xóchitl Gálvez del PAN, PRI y PRD, nunca debió haber sucedido ya que era inconstitucional e ilegal. El INE y el Tribunal Federal del Poder Judicial de la Federación se vieron muy mal al no haber frenado los claros actos anticipados de campaña.
Del payaso esquirol postulante de MC, Samuel García, trataré de no ocuparme de él durante el proceso electoral, no merece mi respeto ni despierta mi interés de analizar los movimientos de una pieza política negociada por el dueño de ese partido con el propietario absoluto de Morena y jefe de la hoy precandidata oficial del partido guinda que tratará de robarle votos a la aspirante de la oposición.
Todo un teatro ordenó el mandatario federal para ungir a quien desde siempre fue su candidata favorita a la presidencia de la República, hasta que finalmente en septiembre fue nominada virtualmente Claudia Sheinbaum. Curiosamente, unos días antes la coalición opositora del Frente Amplio por México dio a conocer a Xóchitl Gálvez como su postulante tácita al máximo cargo público en el país.
Terminado el proceso preelectoral inconstitucional e ilegal, arrancaron antier sus precampañas las dos candidatas virtuales de las que una de ellas emanará como la próxima presidenta de México para el periodo 2024/2030 que empezará el 1 de octubre del año próximo. Sheinbaum estaba cantada como la candidata del bloque oficialista; Gálvez fue una postulante sorpresiva de la oposición.
Sus arranques las pintan tal como son, ya que mientras Claudia inició su pregira en Boca del Río, Veracruz, sin fondo político o social alguno, dedicándose a fustigar a los regímenes del pasado, Xóchitl comenzó su precampaña en el primer minuto en Coyuca de Benítez, Guerrero, devastado por el huracán Otis, prometiéndoles su ayuda a los damnificados y viendo hacia el futuro. Una gran diferencia.
Las precandidatas podrán presentarse ante sus simpatizantes y prosélitos del 20 de noviembre hasta el 3 de enero del 24 en reuniones publicas, asambleas y marchas, quedando prohibida la entrega de artículos promocionales utilitarios como gorras, mochilas, lapiceras, etcétera. El registro formal será del 15 al 22 de febrero del 24. Las campañas durarán 90 días y concluirán tres días antes de la jornada electoral.
La suerte está echada para ambos lados, las alianzas oficialista y opositora ya tienen precandidatas formalmente, por lo que legalmente podrán dirigirse a las y los mexicanos sin los nombramientos ridículos que una y otra tuvieron que recibir para no violar la Constitución y la ley electoral respectiva, aunque en realidad lo hicieron de forma encubierta todo el tiempo que duró la farsa política partidista.
Ahora sí empezaremos a conocer a las verdaderas precandidatas, escucharemos sus propuestas aunque quizás no todas ni completas ya que recordemos que apenas comenzaron legalmente las precampañas, falta el registro formal de las mismas que tiene de límite el 22 de febrero del 24 para a partir de entonces arranquen las campañas en las cuales por fin sabremos de qué están hechas las dos y qué nos ofrecen para votar por una de ellas el 2 de junio del año próximo.







