Por: Juan Carlos Flores Carrillo
En la imagen aparece el expresidente Enrique Peña Nieto, en 2012, rodeado por 28 exgobernadores priistas, a quienes se les denominó “la nueva generación del PRI”. Años después, muchos de ellos fueron acusados de diversos delitos y desvíos de recursos públicos, e incluso varios terminaron en prisión. En esa fotografía también aparece sonriente el exgobernador colimense Mario Anguiano.
Hoy, el oriundo de Tinajas ha regresado a la escena pública. En una entrevista para una estación de radio local habló sobre su inhabilitación y sobre la sanción económica impuesta por el Congreso del Estado.
Convenientemente, el exmandatario se refirió únicamente al crédito autorizado por más de 600 millones de pesos que otro exgobernador ejerció, como si esa fuera su única irregularidad. Señaló que el Congreso autorizó ese empréstito a pesar de que, durante semanas, se debatió en los medios de comunicación y se expuso claramente su ilegalidad, ya que durante el último año de una administración estatal no pueden aprobarse créditos a largo plazo.
Pero Anguiano Moreno omitió mencionar que no fue solo esa irregularidad por la que ha sido sancionado.
Fue encontrado responsable de un desfalco de 2 mil millones de pesos porque, entre otras cosas, nunca entregó la ayuda destinada a los damnificados del huracán Patricia en 2017, la cual consistía en 3 mil 400 toneladas de asfalto, 130 mil litros de gasolina y 118 mil litros de diésel.
Incluso, parte del combustible fue enviada a gasolineras propiedad de su entonces secretario de Gobierno, Rafael Gutiérrez, quien también recibió una sanción por 7 millones de pesos.
Muchos otros exfuncionarios fueron igualmente sancionados por diversas irregularidades, entre ellas otro desvío de 2 mil millones de pesos correspondiente a la nómina estatal.
Todo lo anterior derivó de una auditoría excepcional practicada a tres años de su gobierno y aprobada por unanimidad por el Congreso del Estado en 2017.}
Se presentaron diversas denuncias ante instancias locales y federales, pero, como suele ocurrir en nuestro país, poco de ello prosperó.
Este texto no pretende señalar a un solo político, sino recordarles a todos los de su clase que la sociedad tiene memoria. Gran parte de lo que hicieron fue documentado, consignado públicamente y está escrito. Aquí no olvidamos, señor exgobernador.







