En Solfa
Por Héctor Sánchez de la Madrid

En una evidente campaña de promoción a la candidatura del PRI a la Presidencia de la República, que le abra las puertas a la postulación de Va por México con el PAN y el PRD para el máximo cargo público en el país, el próximo sábado 21 de enero la senadora priista, Beatriz Paredes Rangel, participará en un diálogo con los colimenses en el Auditorio de la Casa de la Cultura de Villa de Álvarez.

Nacida en San Esteban Tizatlán , Tlaxcala, el 18 de agosto de 1953, es licenciada en Sociología por la Universidad Nacional Autónoma de México y estudió un posgrado en literatura hispanoamericana en la Universidad de Barcelona. Ha sido Diputada local, cuatro veces Diputada federal, dos ocasiones Senadora de la República (actualmente ocupa ese cargo) y gobernadora de su estado natal, Tlaxcala.

También fue subsecretaria de Gobernación (tres veces) y de Reforma Agraria; embajadora en Cuba y Brasil; secretaria general y presidenta del PRI; secretaria general de la CNC; docente de las materias de Introducción a la Sociología y Problemas Agrarios de México; autora del libro “Acaso la palabra” y “Con la cabeza descubierta”; cantautora del disco “El loco afán”; y aficionada a la Fiesta de Toros, entre sus principales actividades.

Sin lugar a dudas, Beatriz Paredes es la aspirante con el mejor y más amplio currículum del PRI, PAN y PRD, así como de Morena, PT, PVEM, Panal y de MC. No hay nadie, mujer u hombre, que busque ser la próxima persona para ocupar la Primera Magistratura de la nación, con credenciales superiores que Paredes Rangel. La edad, inclusive, es la adecuada, llegaría a Palacio Nacional a los 71 años, con toda la madurez, conocimientos, experiencia y fortaleza para dirigir el destino de nuestro vapuleado y complicado México.

En 1979 la entonces Diputada federal por primera vez, Beatriz Paredes Rangel, contestó el Tercer Informe de Gobierno del presidente José López Portillo, a sus 26 años de edad. Para 2001 y 2002, nuevamente Diputada federal, por tercera ocasión, dio respuestas al Primer y Segundo informes de Gobierno del mandatario Vicente Fox Quesada. Asistí a uno de ellos, no recuerdo a cual, en el Palacio Legislativo de San Lázaro, por lo que escuché la impecable, casi poética, respuesta de Beatriz a un Informe de Vicente Fox.

A lo largo de su extensa carrera política, legislativa y administrativa, Paredes Rangel se ha caracterizado con gran claridad por su fineza para hacer política, por su capacidad de mirar lo que aún está por venir, por su visión de largo plazo que anticipa lo que aún no ha sucedido ni se ha formado, por su inteligencia de estadista que piensa en las próximas generaciones, no en las próximas elecciones, parafraseando a Winston Churchill.

En las múltiples responsabilidades que ha tenido siempre ha tejido fino su trabajo, nunca ha practicado la política del talión, de “ojo por ojo, diente por diente”, es una maestra para practicar la diplomacia a su máximo nivel, así lo hizo como Diputada local y federal, como Senadora, como Gobernadora, como subsecretaria de Gobernación y de Reforma Agraria, como Embajadora y como dirigente del PRI y de la CNC.

Esa cualidad, aunada a su formación priista, la ha llevado a excederse en sus acciones y discursos, como el apoyo cálido que le dio en el Senado al ex gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín González, ex priista y ex perredista que fue postulado por el PRD y PAN como candidato a la gubernatura de ese estado del sureste mexicano, para después de 6 años entregar la entidad a Morena a cambio de la Embajada de México en Canadá.

Otro desacierto de la senadora Paredes Rangel lo cometió aquí, en Colima, cuando era presidenta nacional del PRI, al haber cedido en 2009 la candidatura a la gubernatura al mandatario Silverio Cavazos Ceballos, quien impuso como postulante a Mario Anguiano Moreno, dejando afuera al mejor cuadro que tenía entonces el partido tricolor, a Arnoldo Ochoa González, su gran amigo y compañero de grandes batallas políticas y partidarias.

Ese rango distintivo, su delicadeza para hacer política, no tengo claro si pudiera ser conveniente o no en las elecciones de 2024 por la Presidencia de la República, en caso de que fuera ungida candidata de la coalición multipartidista Va por México, ya que todo indica que esos comicios se convertirán en una guerra sin cuartel en la que se darán con todo quienes participen, lo que en apariencia le daría una desventaja a la tlaxcalteca, sin embargo, podría ser el antídoto a las prácticas cavernícolas que efectuará la o el postulante de Morena.

Nadie sabe lo que nos depara el porvenir en 2024, por lo pronto será interesante escuchar o leer las reflexiones de Beatriz Paredes en sus inminentes diálogos con los colimenses en La Villa sobre su perspectiva actual y futura del país, las cuales, estoy seguro, serán inteligentes y conciliadoras, como mujer inteligente, culta y fina que es. Tengo dudas si es la candidata que requiere la oposición para derrotar al partido en el poder, pero de lo que sí estoy seguro, es que sería una excelente Presidenta de México.