Esteban Cortés Rojas
=Trump convocaba a ku-kux-klanes, supremacistas y esclavistas =Biden llama a la Unidad =¿Repercutirá el exorcismo en México? =¿Quién será responsable cuando las mototaxis provoquen una tragedia?
La llegada de Joe Biden a la presidencia de Estados Unidos de América fue como un exorcismo o como si al planeta le hubiesen quitada la bolsa de plástico que le puso el demoniaco Trump para asfixiarlo. De la mala “vibra” con la presencia de Trump pasamos a experimentar un agradable alivio con la llegada de Biden.
Con el malvado Trump no solo sufrieron los estadounidenses, sino el planeta entero. Baste recordar el retiro de EUA del acuerdo de París, mecanismo multinacional enfocado a reducir los efectos del cambio climático. Siendo EUA el país con la mayor planta industrial, resultaba catastrófico su salida dispuesta por Trump. Pero nomás llegando, Biden revirtió esa medida así como otras 16, entre las que se cuentan la no deportación de indocumentados, suspensión del muro fronterizo y uso obligatorio de cubrebocas. Pero lo que más contribuyó a esa sensación del demonio echado de la Casa Blanca y que el sentido común se había reinstalado allí, fue el discurso de Biden en defensa de la democracia y el llamado reiterado a la civilidad y la unidad de los norteamericanos porque el demencial Trump, con increíble vileza, había llevado al vecino país al borde de la guerra civil convocando a sus huestes (entre ku-kux-klanes, supremacistas blancos y trasnochados añorantes de la oscura causa confederada del esclavismo), a invadir el Capitolio en su necedad de que había ganado las elecciones pero que le habían hecho fraude (allá no es como aquí: el fraude no lo comete ningún Barttlet gringo en el gobierno central, pues la calificación de las elecciones está en manos de los Estados; de no ser así, tendríamos a Trump reelecto). Y en esas vimos lo inaudito: vándalos invadiendo la sede del Congreso de EUA que, para muchos, representa el paradigma de la democracia moderna.
¿Qué repercusiones tendrá en México el exorcismo de la Casa Blanca?
En territorio nacional tenemos una situación semejante a la de EUA en la negra época de Trump. Desde la presidencia se atiza a diario la división del país y se abona la malquerencia de medios de comunicación y empresarios, principalmente. Esa actitud se recrudece día a día, a grado de que ya la reprueban personajes muy cercanos al régimen, como la escritora Elena Poniatovska quien acaba de hacer duras críticas a la imprudente política divisionista que se dicta desde palacio nacional.
Dividida la sociedad mexicana en dos bandos bien delimitado, es mucho el riesgo de enfrentamiento que de hecho ya ocurre verbalmente en las redes sociales entre los “chairos” amloistas y los fifís antiamloistas, y no se ve difícil que cualquier día se traslade de los teclados y las pantallas de celulares y computadoras a las calles de ciudades y pueblos. Además, eso se ha caldeado con la cancelación de programas sociales como los ciento y pico de fideicomisos y otros.
¿Podemos ver en el relevo de mando en Estados Unidos de América, imágenes del futuro de México?
MESON.- Se calientan los ánimos en el tema de las mototaxi. Tras la manifestación de los taxistas que el lunes bloquearon la ciudad en protesta porque la secretaría de Movilidad permite que sigan operando fuera de ley las mototaxis, la dependencia endureció el decomiso de esas clandestinas unidades y antier hubo connatos de bronca entre ejecutores de la ley y delincuentes. El punto es que las motos, por ser extremadamente peligrosas, no tienen autorización para prestar el servicio de pasajeros pero eso nomás no lo entienden los dueños. Lo grave es que, sin tener facultades, alcaldes de nueve municipios les han estado extendiendo “permisos” a las motos, pues el transporte público lo regula el estado y no los municipios. Lo peor es que el alcalde con licencia de Cuauhtémoc, Rafael Mendoza, se da el lujo de andar instigando a que los mototaxistas no se dejen recoger las unidades. Por si faltara, el jefe de policía de Cuauhtémoc interviene en pro de los mototaxistas como si tuviera autoridad para ello. El iniciador de las mototaxis en el estado fue el predicho Mendoza, a quien habría que preguntarle: ¿con esas medidas resolvió el problema del transporte en su municipio? ¿Y los demás alcaldes, también?
Ya falta menos para que el problema de las mototaxis provoque una tragedia. Dios guarde la hora, pero… habrá que ir pensando a quien vamos a responsabilizar… ¡Arrieros somos!






