Esteban Cortés rojas
{} Morena pagará caro por la imposición de candidatos repudiados {} Preciado no pasa como manzanillense ni disfrazado con la botarga de Popoye
Muy caro le costará a Morena el haberse empeñado en sostener contra viento y marea la precandidatura de Félix Salgado Macedonio a la gubernatura de Guerrero. Los costos serán iguales por hacer lo mismo con Indira Vizcaíno en Colima.
En un principio, Salgado se ganó el repudio porque, sin decir cómo ni cuándo ni por cuánto, apareció como ganador de una “encuesta gansito” en la que supuestamente derrotó a sus adversarios, sin que hubiera nada que convenciera al pésimo líder de Morena, Mario Delgado, de que exhibiera la encuesta para que se conocieran los votos que recibió cada contendiente. Para consuelo de los que pedían conocer la encuesta y no se les dio gusto, Mario tampoco exhibió los resultados de las consultas en otros estados en que también impuso candidaturas con encuestas de la casa.
Pero el repudio social de todo México a Salgado tampoco inició con la misteriosa encuesta de Mario Delgado, sino por las denuncias de presunta agresión sexual presentadas en 2020 y 2017, aunque la Fiscalía de Guerrero desechó la primera porque refería hechos ya prescritos ocurridos en 1998. Sin embargo, se conocen al menos otros tres casos de agresión sexual y denunciados contra Salgado Macedonio.
Además de la condena general de hombres y mujeres, unas quinientas militantes de Morena, entre las que figuraron legisladoras y regidoras, se pronunciaron en contra de la candidatura de Salgado porque -decían- un violador no puede ser gobernador; pero la dirigencia del partido se amachó en sostenerlo porque el presidente López Obrador, líder indiscutido de Morena, desdeñaba las acusaciones pese a que en Guerrero oleadas de mujeres inconformes habían incendiado las oficinas del partido y su inconformidad amenazaba con desbordar la paz social del estado.
Finalmente, este viernes recién pasado, ante la proximidad del Día de la Mujer en que era de esperarse una explosión de protestas contra el presunto violador, la comisión de “honestidad y justicia” de Morena decidió quitar la candidatura a Salgado Macedonio, pero dejó abierta la posibilidad de que el acusado vuelva a competir y obtener otra vez la postulación en un nuevo proceso, pues la comisión de “honestidad” consideró que las acusaciones contra Salgado son improcedentes e infundadas, una afrenta mayor, pues la predicha comisión morenista asume las funciones de juez y exonera al indiciado.
El caso Salgado Macedonio no solo involucra y responsabiliza a sus líderes como son el presidente López Obrador y Mario Delgado, sino a todo el partido. Es muy sospechoso que la comisión de “honestidad y justicia” dejara la puerta abierta para el regreso de Salgado al emitir un resolutivo que se antoja resarcitorio de los derechos del presunto violador sexual. De darse la reinscripción de Salgado a un nuevo proceso electivo para la candidatura a gobernador, sería el acabóse de Morena con la pérdida absoluta de la poca confianza que le queda. Las mujeres de Guerrero y del país, se levantarían en una ola gigantesca ya no en reproche contra Salgado y Delgado, sino de López Obrador.
Por lo pronto y a reserva de lo que ocurra en los próximos días, todo Morena quedó lacrado por el caso Salgado Macedonio, lo que en Colima también tendrá su impacto, pues se vive una situación similar con la precandidata a la gubernatura Indira Vizcaíno, al estar acusada de malversación de recursos de los programas sociales cuando fue “superdelegada” del gobierno federal; y de daño patrimonial al ayuntamiento de Cuauhtémoc cuando se desempeñó como alcaldesa, acusaciones que, por cierto, no avanzan un ápice.
MESON.- El panista Jorge Luis Preciado Rodríguez renunció a su pretensión por la diputación federal por el distrito uno, pero en su caída se agarró de precandidatura a la alcaldía de Manzanillo. La jugada es de la inspiración de Arnoldo Ochoa, dirigente del PRI. Para “descender” a JLP, bajaron de la precandidatura a Gamaliel Haro, y a Carlos Zepeda por Gonzalo Sánchez de la diputación local (los dos dados de baja, presuntos priístas). Este movimiento implicaría que Gamaliel y Carlos, supuestos inconformes, podrían llevarse a sus simpatizantes a otro lado; pero por otra parte que Preciado no podrá acreditar su vecindad en el puerto, al saberse de sobra que es originario de Coquimatlán y avecindado en Cuauhtémoc. Quizá la ley le permita aspirar a la alcaldía sin ser originario del municipio, pero ¿cómo lo verán los manzanilenses? ¡Ni disfrazado con la botarga de Popeye el Marino se ganaría la simpatía de los porteños que son bastante celosos! {} ¡Arrieros somos!






