Esteban Cortés Rojas
{} En “nuestra Colima” ¿se equivocó el rotulista? {} Salgado Macedonio, ofensa a las mujeres {} Hasta maleantes en la nómina electoral {} Incongruencia con la mariguana
“Nuestra Colima” dice, refiriéndose al estado, un cartel publicitario de la campaña político-electoral de Indira Vizcaíno. Cabría la posibilidad de que el anuncio haga referencia a la ciudad y entonces sí sería correcto el término “nuestra”, pero no es de creer que Indira, siendo candidata a la gubernatura, solo quiera gobernar la capital del estado.
Dando por hecho que Indira se refiere al estado y no a la ciudad, no quedan claras las motivaciones para referirse a nuestro territorio estatal en “femenino”, motivaciones que pueden ser abundantes pero ninguna válida, y mucho menos que, creyendo que llegando el momento de ser gobernadora -si es que llega-, puede hacer lo que se le antoje incluyendo cambiar a placer la naturaleza y el género de las cosas nomás por un exagerado y malentendido feminismo.
Griselda Álvarez, primera gobernadora del país con una preparación política e intelectual bárbara, gran señora, que fue ejemplar en la función de la gobernanza, tanto que ni a los tobillos le llegaría ninguna de las actuales aspirantes… ¡y menos Indira!, jamás se atrevió a insinuar siquiera alguna tarugada semejante como el querer modificar el nombre de Colima para que sonara acorde al feminismo que sin duda llevaba doña Griselda en la sangre.
Ni en sus más remotos orígenes el nombre de Colima ha motivado dudas sobre la naturaleza de su género. Dicen los historiadores que, antes de la llegada de los ibéricos, a esta región se le conocía en el idioma náhuatl como “lugar conquistado por nuestros abuelos” o “lugar donde domina el Dios Viejo o Dios del Fuego” (en alusión al volcán) y lo pronunciaban con los vocablos “colli” (cerro, volcán o abuelo) y “maitl” (mano o dominio). En esa narrativa no se ve ninguna insinuación siquiera de que fuese un término femenino.
¿Por qué Indira se tomaría la libertad de feminizar el nombre de Colima? ¿Será por esa moda “lgtb” en la que a todo se le ve con ambivalencias de género y ánimos e intenciones “trans” que a veces no pasan de ser un simple deseo personal frustrado?
Será el sereno, pero que feo sería que se estableciera un régimen encabezado por alguien con ánimos tergiversadores que se diera gusto imponiendo nombres femeninos a destajo.
Pero, pudiera ser que, simple y sencillamente, el rotulista se equivocó y nadie detectó el gazapo y así se puso el espectacular en la vía pública, lo cual querría decir que Indira y su gente tampoco conocen los rudimentos de la gramática.
MESON.- Con las denuncias de violador sexual encima, Félix Salgado Macedonio fue ratificado como candidato a gobernador de estado de Guerrero por el partido Morena. La segunda consulta popular -hecha, dizque, luego de los duros cuestionamientos que enfrentó el partido-, para conocer quien sería candidato, resultó igual de falsa o más que la primera, pues no se sabe cuándo se realizó ni sus resultados. La candidatura de ese sujeto repugnante, es una bofetada no solo a las mujeres de Guerrero, sino de todo el país y pu´eque del planeta. {} Por lo que hace a Colima, el presente proceso electoral está plagado de candidaturas de figuras chamuscadas y, en el mejor de los casos, por desconocido(a)s y no porque haga falta saber qué traen en su morral o que han hecho en la función pública, sino porque no tienen de que presumir. Nomás vea la nómina de los candidatos en donde hay de todo… hasta malandros. Pero la gente ya está arisca y no dará su voto a personas de probada bandidez o ineptitud, como tampoco a los que no traen respaldo de trabajo en favor de la gente. El votante será muy selectivo esta vez y no dará el sufragio a quien, por sus antecedentes, no lo merezca. Qué bueno. {} Mientras Indira Vizcaíno propone convertir la casa de gobierno en clínica para atención de adicciones o una casa para albergar a mujeres maltratadas, su partido, Morena, aprobó en la cámara de diputados la legalización de la mariguana. Uno ya no entiende: la mayoría morenista aprueba legalizar el uso lúdico de la mariguana (lúdico quiere decir que se pondrán grifos por pura diversión), y aquí Indira quiere convertir la casa de gobierno en centro de atención de adicciones. Como que no hay congruencia. Eso sí: sería buen pretexto para dejar de usar esa residencia e irse a vivir a palacio de gobierno, como hizo el presidente López al dejar Los Pinos para usar muy pero muy austeramente el palacio nacional. Pero falta que Indira gane la gubernatura {} ¡Arrieros somos!






