Por César Barrera Vázquez
Lo del fiscal es el acabose
Aunado a la crisis de inseguridad que ha empoderado a los grupos criminales y la caída de la economía que golpea donde más le duele al mexicano (el bolsillo), ahora se le suma la crisis institucional por la pérdida de credibilidad en la Fiscalía General de la República y el daño a la imagen de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
¿Por qué hay una crisis de institucionalidad ahora? Porque las filtraciones de los audios de Alejandro Gertz Manero no sólo demuestran cómo utilizó el aparato de procuración de justicia a su favor para encarcelar, injustamente, a su cuñada –una mujer de 95 años—y a la hija de ésta –67 años–, sino que también evidenció el abuso de poder y corrupción al asegurar que tiene cooptados a cuatro ministros, quienes votarán según los intereses del fiscal.
Más allá de que la filtración de estos audios represente un delito, el contenido de las grabaciones resulta un crimen más ominoso porque daña a nuestras instituciones, particularmente a unas tan importantes como la Fiscalía General de la República y a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el máximo tribunal del país.
Es incomprensible cómo el presidente apoya y respalda a un fiscal que representa todo lo que según combate en el discurso: la riqueza ostentosa que en múltiples ocasiones ha sido objeto de escándalos; los señalamientos mediáticos por corrupción y que se soportan en investigaciones del mismo gobierno, y ahora en este caso se le escucha de viva voz jactándose de que controla a ministros de la corte y que va con todo para saciar su sed de venganza contra “la pendeja”, refiriéndose a su cuñada.
Y es que está demostrado y fuera de toda duda razonable que el fiscal, en el caso sobre la viuda de su hermano, es juez y parte, en un proceso que en el 2015 fue desechado por la misma fiscalía que hoy preside por no demostrar que una mujer de 95 años asesinó a su esposo, con quien vivió más de 50 años.
¡Qué coincidencia que llega a la fiscalía Getz Manero y se reactiva la denuncia y arrestan a la viuda de su hermano y la hija de ésta, dos ancianas ya, por hechos que en un primer momento fueron desechados por falta de pruebas! ¿Esa es la justicia en el gobierno de López Obrador? Es el colmo de la podredumbre política que en un país donde se registran 10 feminicidios diarios y la impunidad es del 94.8%, la justicia se utilice para venganzas personales.
Lamentablemente, el presidente no va a cambiar y no entiende de razones: mantendrá pese a todo al fiscal Gertz Manero, sin importar que esto dañe la imagen de su gobierno y se pierda la confianza a las instituciones de nuestro país.
Lo mantendrá porque es una cuestión personal de no ceder contra lo que él considera ataques de sus adversarios, cuando queda más que claro que las filtraciones salieron del mismo gobierno que encabeza, producto de las guerras palaciegas y las confrontaciones entre los grupos de poder al interior de su gobierno: Santiago Nieto-Julio Scherer vs Gertz Manero.
La falta de capacidad política para mantener el control en su mismo gabinete ya se extrapoló y generó un problema institucional, que todavía podría ser más grave. ¿Cómo esperar que el presidente resuelva las crisis de inseguridad, financiera y de salud cuando no puede ni resolver los problemas al interior de su gobierno?
Las señales de descomposición son alarmantes y se ven, ya, por todos los ámbitos –inseguridad, desabasto de medicamentos, desempleo, inflación y violencia–. Y segurísimo seguirá empeorando la situación, por el simple hecho de que el presidente no reconoce ninguna crisis. Y así, si todo está bien, pues seguimos igual.
Dos puntos
¿Cómo le harán las y los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para analizar y votar el caso de la cuñada del fiscal? Y es que en el entendido de que voten en contra del proyecto del ministro Alberto Pérez Dayán –quien deja sin efectos las acusaciones del ministerio público–demostrarán que están supeditados al fiscal. ¡Qué daño le ha ocasionado Gertz Manero al máximo tribunal del país!







