CAMINO REAL
Por Esteban Cortés Rojas
= El culpable de los 39 muertos en Juárez = Quién lleva más: ¿Calderón, Peña o López? = Café sin azúcar de Quesería = Y Axel Joya?
Todos los hechos trágicos que ocurren en el país son, quiérase o nó (y sobre todo si se trata de acontecimientos en los que tiene qué ver una dependencia oficial), responsabilidad de los gobernantes y de ello no escapan los presidentes de la República. Los mandatarios, del nivel que sean, son responsable -también quiérase o no-, de las políticas que inciden en la conducción del país y sobrarían ejemplos para ilustrar este aserto. Tal es el caso de los 39 migrantes que, el reciente 28 de marzo en Ciudad Juárez, Chihuahua, murieron en un incendio provocado al interior de un «albergue» que más bien resultó una cárcel totalmente improvisada y sin ninguna medida que previniera algún evento trágico como el que se dio,
El hecho en cuestión provocó las reacciones de siempre de parte de los críticos del régimen, culpando al gobierno -del presidente de la República hacia abajo sin que les faltara razón-; en tanto el gobierno (como siempre ocurre en esta administración cada vez que sucede algo semejante), reaccionó errático y ridículo: el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, minimizando y desdeñando los hechos, sin concederles mucha atención al principio, culpó a los internos del «albergue» afirmando que ellos provocaron el incendio -lo que de hecho así fue-, al hacer una protesta quemando colchonetas porque presuntamente iban a ser deportados, con lo que el mandatario nacional ponciopilatoscamente pretendio lavarse las manos. Pero el más ridículo fue el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, quien sin más ni qué, con muy mala leche, sin el menor sentido de la amistad ni del compañerismo y con gran oportunismo «político», culpó al secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, porque -dijo López- había «un decreto» para que la SRE, mediante un convenio, se responsabilizara del albergue que formalmente depende del Instituto Nacional de Migración. Se le olvidó al malero Adán Augusto que, de siempre, el INM y el manejo de migrantes (con métodos policiacos incluso) han dependido de la secretaría de Gobernación. Ni los morenistas más conspicuos le creyeron a Adán Augusto, pero todos entendimos que la malaleche fue porque Ebrard lo aventaja en la carrera por la candidatura presidencial de Morena.
El asunto es que, con lo de Ciudad Juárez, ya son varios los hechos trágicos que, en este gobierno, devienen en mortandades y matazones, como ocurrió el 18 de enero de 2019 cuando murieron 137 personas por quemaduras al incendiarse en Tlalhuelilpan, Hidalgo, un ducto del que «huachicoleros» extraían combustible robado; o los 23 muertos al colapsar la línea 12 del metro de la CdMx en mayo del 2019. Esos, entre varios hechos trágicos más.
Igual se ha culpádo a otros presidentes por hechos ocuridos en el transcurso de sus administraciones; por ejemplo, a Peña Nieto se le responasabiliza por los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, en septiembre de 2014, o los 49 niños quemados y muertos en junio del 2009, en Hermosillo, Sonora, en el gobierno de Felipe Calderón.
¿Quien, de entre Calderón, Peña y AMLO, tiene más muertos? La conciencia popular lo sabe, como también sabe qué dirían todo los morenistas y López Obrador de lo ocurrido en Ciudad Juárez, si no estuvieran en el gobierno.
MESON.- Un lector me escribe con gran responsabilidad cívica y preocupación social: «…las parcelas de caña que están al sur del predio Las Alazanas, son regadas con aguas negras. La semana pasada fuí siguiendo el canalito que transporta esa agua fétida y me llevó hasta una colonia que está antes de llegar al panteón de Cuauhtémoc (la cabecera municipal), viniendo de Alcaraces por la carretera vieja (la libre). Llamé al ingenio de Quesería a manera de queja, porque en el ingenio no se permite ni siquiera escupir sobre la caña por cuestión sanitaria, y me dijeron que eso era asunto del ejido de Cuauhtémoc o del municipio. O sea que a ellos (los del ingenio) no les importa. Entonces, cuando tomes café, harás bien en no endulzarlo». Yo diría que sí se puede endulzar, pero con miel de abeja, ya ve que esas criaturas son muy aseadas e higiénica. El caso de estas aguas fétidas es similar al que se presentó, años ha, en El Bajío guanajuatense, donde los cultivos de fresa se irrigaban con aguas negras hasta que la gente lo denunció ¡y la que se armó! y se solucionó cuando intervino la autoridad sanitaria. Pero aquí, al parecer al ingenio le viene valiendo gorro {} ¿Que razón me dan del defraudador Axel Joya que se llevó, en complicidad con el gobierno indirista, los ahorros de varios miles de «clientes» de la empresa Axel Capital? ¡Arrieros somos!







