Por Esteban Cortés Rojas
=Migrantes arrogantes y majaderos =¿Quien aceptó que vengan a Colima? =Morrocotudo acuerdo de AMLO = Primer mes de Indira {} En CIAPACOV, lo del agua al agua
A riesgo de que me digan racista o xenofóbico -lo cual me vale un tercio de la mitad de un cuarto de cacahuate, o sea que me importa un pito-, diré que no me agrada la presencia de migrantes centroamericanos y caribeños en Colima. No es que me desagraden por el color de la piel (sin ningún problema les puedo llamar flacos a los flacos, panzones a los panzones, chaparros -o chapos- a los chaparros, ganchos guamuchileros a los altos, güeros a los güeros, greñudos a los greñudos y negros a los negros, sin más ánimo que llamar a las cosas por su nombre, diciéndolo con cariño y hasta con afecto, igual que acepto que a mía me digan como se les pegue la gana), ni por la nacionalidad. Nada de eso.
Me caen gordos, pero muy gordos, los migrantes centroamericanos y caribeños que últimamente han llegado a nuestro país, por el comportamiento que han observado y que ha sido ofensivo y denigrante hacia nosotros y el país que, con sus carencias y sus defectos, los recibe. Estos desgraciados han llegado cargando sus miserias y penurias, que son muchas, pero también con mucha altanería, arrogancia y sobrada agresividad, en vez de haber venido con humildad y sencillez a pedir ayuda para resolver su problema del que los mexicanos no somos responsables. Incluso cuando se les ha ofrecido comida, la desprecian diciendo que les damos frijoles como si fuesen puercos; no piden de favor sino exigen transporte y atención médica gratuita; se quejan del alojamiento; rompen puertas; agreden física y verbalmente a policías y funcionarios públicos; en los caminos abordan sin permiso trenes y camiones; insultan; transitan por nuestro territorio sin ningún respeto a la tierra que les da asilo así sea momentáneo. Se comportan arrogantes y majaderos.
Primero en un medio de circulación nacional y hace días en medios locales, se dio la mala noticia de que llegarían a Colima y otros nueves estados -quien sabe si ya llegaron-, algunos centenares de esos migrantes procedentes de Chiapas, donde consiguieron que en tanto se les tramitan documentos, se les permita estar en nuestra entidad atendidos por el DIF y por otros organismos privados.
¿Por qué tenemos que aceptar y soportar la conducta de esos vándalos malcriados? ¿Quién les dio permiso de entrar al país? ¿La gobernadora autorizó que vengan a Colima? ¿Se preguntó a los colimenses? ¿No contamos los habitantes del estado para aprobar o rechazar una situación que, quiérase o no, nos afecta?
Este sería el remate de un gobierno federal valemadrista, enfermo de autismo, que deja hacer y deshacer a los delincuentes, secundado por otro estatal de la misma hechura, que a ciencia y paciencia de lo que hacen esos delincuentes al amparo del pretexto de ser migrantes, les permite cometer tropelías, y que como premio los traslada y reubica en regiones donde lo más seguro es que se queden.
No podemos aceptar que quienes vienen a insultar, agredir y ningunear, pisoteen la sagrada tierra de nuestros abuelos.
Colima para los colimenses y los mexicanos. ¡Fuera los extranjeros perniciosos!
MESON.- El presidente López Obrador se despachó un «acuerdo» muy morrocotudo que declara de «interés nacional» todas las obras que hace o hagan su gobierno. El significado es simple: si son de interés nacional nada, ni un amparo federal, podrá detenerlas o cuestionarlas así sean un total absurdo como tantos casos. López se justifica: el acuerdo obedece a que hay muchas trabas en los trámites, pero no dice que son trámites legales de su propio gobierno. Con ello, sin querer queriendo, revela lo que es su verdadera intención: no quiere que nada ni nadie se interponga a sus deseos y caprichos. Tampoco que nada ni nadie husmee en contratos, costos y pagos. ¿Sería de Interés nacional un camino de escasos kilómetros en la serranía de Oaxaca o las mejoras a un estadio de beisbol propiedad de un pariente presidencial? {} Este miércoles inicia el segundo mes del gobierno de Indira, lo cual quiere decir que ya corrió el primero. ¿Y…? {} Que a Vladimir lo nombraron director de la CIAPACOV porque casi siempre anda en el agua {} ¡Arrieros somos!







