Por Esteban Cortés Rojas

= La militarización = Amlo, a la mitad del camino hacia el basurero de la historia = Un militar al CERESO = Cambio de nombre al CJNG: C4T.

Es indiscutible que el gobierno de México -que antes se denominaba y conocía como gobierno federal o gobierno de la República-, ha naufragado totalmente en manos de la cuatroté. El presidente de esta administración, Andrés Manuel López Obrador está ya, irremisiblemente, a medio camino de entrar a lo que él mismo definió como el temible basurero de la historia. En los tres primeros años de los seis que estará al frente del aparato gubernamental, no solo ha frenado el crecimiento que registraba el país, sino que lo hecho recular varias décadas.

Lo que tiene a AMLO en el umbral del relleno sanitario de la historia es, principalmente, el haber fracasado totalmente en el combate a la corrupción que fue una de sus banderas que enarboló en los dieciocho años que estuvo en campaña por la presidencia del país en los que Dios sabe cómo y con qué financió ese largo andar de promoción política, pues no se sabe que tuviese empleo, salvo los tres años que estuvo en la jefatura del gobierno del ex DF.

La corrupción, bien se sabe, es la madre de todas las demás lacras que se dan en la administración pública: nepotismo, amiguismo, impunidad (en todas sus variantes), opacidad, complicidad con el crimen organizado, desvío de dinero, etc., sin omitir la más nefasta de todas las modalidades de la corrupción: la ineptitud que impide ver lo que está mal hecho así como la capacidad para hacer cosas que respondan a la necesidad del entramado social. De todo eso está infestado el lopezobrardorato y lo tiene postrado, boquendo, en estado terminal. Si AMLO no se diera cuenta de ello sería reprochable, peor aún si es consciente y no hace nada.

La administración del país está, en un alto porcentaje, en manos de militares. AMLO les ha dado a los soldados desde administración de importantes empresas hasta dirección de obras y pega de ladrillos. Un ejemplo es la creación de la empresa “Olmeca, Maya Mexica” que, manejada por militares, administrará los aeropuertos AIFA, Tulum, Chetumal, Palenque y los mil 500 kilómetros de la vía férrea del Tren Maya. Antes se puso en manos militares las aduanas del país, entre otras muchas áreas que antes estaban en manos civiles, porque el presidente tiene la convicción de que los militares, sean de la marina, fuerza aérea o el ejército, están galvanizados contra la corrupción y no sería raro que pusiera en la administración del DIF a personal militar, así como se han puesto soldados al frente de casi todas las dependencias municipales, estatales y federales de seguridad pública. Sin embargo… ¿qué ha pasado? ¿Ha bajado la delincuencia? Pese a la militarización, la corrupción no ha bajado en ninguna área de la administración pública, ni en el combate al crimen, ni en las aduanas portuarias ni en ninguna parte; al contrario, va en ascenso. Y no es que estemos diciendo que los militares sean más corruptos que los civiles, sino que los soldados tienen formación y capacitación para cosas muy distintas a la administración pública.

AMLO se ha privado él mismo de quienes pueden sacarle al buey de barranca, por lo que seguramente le oiremos con más frecuencia, decir que ya no puede más. O lo que es lo mismo: cada vez puede menos.

MESON.- El gobierno estatal pondrá, según versión que corrió ayer, a un oficial de la Marina al frente del CERESO. ¡Lo que le acabo de decir! Si fueras cierta la tesis de que los militares dan mejores resultados en la administración pública, ¿a quién del gobierno estatal hay que relevar por un uniformado? {} En San José de Gracia, Michoacán, pegadito a Mazamitla, Jalisco, dos grupos escindidos del Cartel Jalisco Nueva Generación, se liaron en un pleito que culminó con el fusilamiento de varias personas, tras lo cual el lugar fue barrido y regado para borrar evidencias. Pero eso no es lo importante, pues las masacres se han vuelto cosa común de todos los días en cualquier parte; lo interesante es que el presidente López propone cambiarle nombre al Cartel porque -dice-, el llamarle así afecta al estado jalisciense. Tiene razón. Propongo llamarlo Cártel Cuarta Transformación (C4T), por aquello de la narco elección. ¡Arrieros somos!