¿QUÉ VIENE?

SEAN OSMIN HAMUD RUIZ

OMISA

Tres botones.

Uno. Lo escribí y advertí hace tiempo. Sin crecimiento económico, sin una verdadera reforma fiscal y con la obsesión de mantener e incrementar el gasto en programas asistencialistas, al régimen actual no le iban a quedar muchas opciones de dónde hacerse de recursos. Deuda, reservas internacionales o Afores. La sencilla lógica de las matemáticas es contundente, los números no mienten. El camino de la deuda ya se ha explorado, hoy vivimos como mexicanos más endeudados que nunca, pero esa liga, al menos por el momento, no se puede estirar más. Las reservas internacionales han pasado por su cabeza (recordar los dichos de AMLO), pero todavía no se atreven. Les quedaban las Afores y pues hecho está. Se quiere matizar con que solamente es el 30%, que solamente se invertirá en proyectos rentables de infraestructura, que se harán los correspondientes análisis técnicos. Igual de rentables y técnicos, supongo, que Dos Bocas, el Tren Maya, el AIFA o el Corredor Interoceánico. Simular y mentir no son actos desacostumbrados de la cuarta transformación.

Dos. Se anticipaba que la falta de calidad técnica, así como el entreguismo derivado del acordeón electoral, nos traerían dolores de cabeza con el nuevo poder judicial. Ya habían amagado, por ejemplo, con el intento de poder revisar sentencias ya juzgadas y ejecutadas. Una forma de torcer la Constitución y los principios generales del derecho que de puro milagro no sucedió. Ahora, con una justificación populista pero pobre, le autorizan a un órgano administrativo del gobierno, la UIF, congelar cuentas bancarias a contentillo. Todo aquello del justo y debido proceso, que debiera prevalecer en cualquier sistema judicial medianito, se manda al traste, pues, qué flojera que denuncien, se tenga que investigar, se lleve a cabo un juicio y se sentencie; se viva una apelación, etc. Mejor que un funcionario, a discreción y criterio propio, simplifique esa chamba y encapsule recursos financieros, sin importar si eso es legal o no. Ya será responsabilidad, desgaste y costo de aquel pobre ciudadano al que le toque un proceder así.

Tres. Tengo años saliendo a caminar con mis perros, o al menos uno de ellos, por las mañanas, al jardín más cercano a mi casa. Este fin de semana me tocó que llegara una Hummer de la Defensa Nacional, con unos 8 elementos, todos portando armas largas y equipo completo de combate y caminaran revisando este espacio. Personas muy amables, debo decirlo, pero intimidantes al fin y al cabo. Y no puedo dejar de preguntarme ¿Deja algo a la solución del problema de inseguridad que vivimos un patrullaje de esta naturaleza, un sábado a las 8 de la mañana, en un jardín donde casi todos los días coincidimos 5 o 6 vecinos paseando mascotas? ¿Tan descompuesto está el mapa delictivo que no me he dado cuenta que esta zona y a esa hora vivimos en peligro? ¿Me debería sentir cuidado o intimidado?

Estos tres ejemplos me vuelven a arrojar a la reflexión de lo acelerado que camina el autoritarismo en nuestro México y nosotros sin darnos cuenta. En actitud francamente OMISA.

MICROCUENTO

Psicohistoria, matemáticas, predicción, visiones, anticipación. Economía, política, poder, sociedad. Regreso a la serie de Fundación de Isaac Asimov y vuelvo a embelesarme. Leer, y ahora ver, para tratar de entender, tratar de aprender.