Por César Barrera Vázquez

Tanto en el caso del niño Macario como el de las mujeres desaparecidas el fin de semana, tienen un denominador común: la presión social, a través bloqueos en vías claves de comunicación, para obtener un resultado de la autoridad.

¿Coincidencia? ¿Por qué en estos dos casos, cuando se bloquean carreteras, el resultado es positivo? No sólo aquí en Colima: en el estado de México, hace ya unos meses, una madre bloqueó también las vías de comunicación para que la fiscalía detuviera al presunto asesino de su hijo. La presión dio resultado y fue capturado en menos de 72 horas.

¿Qué nos dice la experiencia? ¿Qué ha pasado con los más de 3 mil desaparecidos en Colima? Siguen desaparecidos y pareciera que la autoridad flota en una inercia, en una pasividad que sólo se irrumpe con acciones que violan la ley, pero que son efectivas para que la autoridad trabaje.

Esto es grave. Gravísimo. Y ojalá no quede como moraleja. Porque pareciera que para encontrar a tu desaparecido, encarcelar al delincuente, para que la autoridad haga su trabajo y no prevalezca la impunidad se tiene que llegar a estas acciones que dañan a terceros y generan toda una crisis, en este caso en el transporte de material contenerizado hacia al puerto de Manzanillo.

El bloqueo que promovieron los familiares de las dos mujeres desaparecidas –y que hoy ya están con su familia–, pudo colapsar la actividad portuaria del estado, si no hubiera sido por la oportuna respuesta de la policía municipal de Colima, cuyos agentes canalizaron el flujo de tractocamiones por vías alteras al libramiento Ejército Mexicano.

Pero, ¿qué tal si no las hubieran encontrado? ¿Qué hubiera pasado si el plantón que bloqueó este libramiento se hubiera ampliado también a las vías alternas y no se pudiera desfogar el tránsito de este transporte pesado? La autoridad no puede ponerse ante estas situaciones.

De ahí la importancia de dar resultados en todos los casos, sin importar si se bloquean carreteras o no. Seguramente la fiscalía sí trabaja y se vinculan a procesos a sospechosos y luego se les confirma una sentencia, pero la percepción general es de impunidad en el sistema.

Por otro lado, los viajes de la gobernadora a la Ciudad de México han coincidido, justamente, cuando en Colima ocurren hechos delictivos de alto impacto, como en este caso la desaparición de estas dos mujeres, lo que pudiera reforzar la percepción de un gobierno indolente y que no actúa ni trabaja.

Como en su momento con Ignacio Peralta y ahora con Indira Vizcaíno, la mayoría de la población no ve con buenos ojos estos viajes, aunque sean importantes y tengan un valor estratégico en la gestión de apoyos y recursos.

Si bien el viaje debió hacerlo sólo la gobernadora y no todo el gabinete, lo que ahondó la crisis del fin de semana, ya que días antes la gobernadora expresó que, en su ausencia, la titular de la Secretaría General de Gobierno la sustituye, aunque ésta se encontraba también en México.

A diferencia de la inmensa mayoría de casos en que hay desaparición forzada, estas dos mujeres están ahora con sus familias. Detuvieron, al tiempo, a 15 sospechosos de participar en este crimen. Y fue una respuesta adecuada, rápida. ¿Por qué no trabajar con esa eficiencia en todos los demás hechos delictivos? A lo mejor se hace, pero no se percibe, no se ve en los resultados ese trabajo.

Esperemos que a partir de ahora así sea con todos los casos, y que la población, ante el enojo y la desesperación, no opte por estos bloqueos o medidas más extremas, sino que confíe en que la autoridad dará resultados.

Dos puntos

En su visita a la ciudad de México, la gobernadora Indira firmó un convenio de colaboración con la gobernadora de la Ciudad de México Claudia Sheinbaum. Aquí decíamos que ese gobierno obtuvo buenos resultados en materia de seguridad, disminuyendo significativamente los hechos delictivos de alto impacto, como los homicidios. Lo importante ahora es que se convenio no se quede como una fotografía, sino que realmente se implementen acciones en Colima para disminuir el número de homicidios, que en lo que va del año ya superaron los más de 400 asesinatos, una cifra histórica.