++Ciudad de México, El Instituto para la Economía y la Paz (IEP) da a conocer el décimo segundo Índice de Paz de México (IPM), una medida integral de la paz en México.

++Los grupos de crimen organizados son el principal impulsor de los niveles extremos de violencia en México debido a las actividades de los cárteles mexicanos para abastecer la demanda del mercado estadounidense de drogas ilícitas, especialmente fentanilo.

Desde 2015, el indicador de delitos cometidos con armas de fuego ha experimentado el mayor deterioro general, con un aumento del 71,2% en su tasa. Este cambio se debe al crecimiento de homicidios y asaltos cometidos con armas de fuego.

En el contexto de las elecciones nacionales de junio de 2024, el año pasado fue el más letal del que se tenga registro de violencia en contra de figuras políticas en México. Se contabilizaron al menos 201 asesinatos con motivación política durante ese año.

Por tercer año consecutivo, Colima fue el estado menos pacífico del país en 2024, debido a su alta tasa de homicidios con 101 muertes por cada 100 mil habitantes. Por otra parte, Yucatán fue el estado más pacífico por octavo año consecutivo, seguido de Tlaxcala, Durango, Chiapas y Nayarit.

En 2024 México aprobó una reforma judicial que transforma por completo el proceso de selección de jueces, pasando de un sistema de nombramientos a elecciones directas por voto popular. Sin embargo, no está claro cómo esta reforma afectará la capacidad del Poder Judicial, ya que probablemente se vulnere la independencia judicial.

El incremento de la violencia en nuestro país está fuertemente determinado por delitos asociados al crimen organizado, el cual en los últimos 10 años ha visto modificadas sus actividades derivadas de las transformaciones en el consumo de drogas en el mercado estadounidense, que ha transitado hacia el consumo de drogas sintéticas como el fentanilo, que es hasta 50 veces más poderosa que la heroína y sus ganancias pueden ser hasta 2,700 veces mayores. Asimismo, el tráfico de armas y de personas se han incorporado como actividades altamente lucrativas en ambos lados de la frontera, lo que afecta la relación bilateral entre México y Estados Unidos.

El país es considerablemente menos pacífico que en 2015, a pesar de las mejoras moderadas registradas en los últimos cinco años. La actividad de la delincuencia organizada es el principal impulsor de los niveles extremos de violencia en México. Desde 2007, el número anual estimado de homicidios vinculados a organizaciones criminales se ha multiplicado por seis, pasando de aproximadamente 3 mil muertes al año a cerca de 18 mil en 2024. Ello ha ocasionado que en los últimos 10 años se hayan registrado más de 300 mil homicidios, tan sólo en 2024, se registraron 11,700 más asesinatos que en 2015.

Por lo que corresponde al fortalecimiento de los pilares de la Paz Positiva, resulta importante incrementar el gasto de México en seguridad pública y en el sistema de justicia, ya que se encuentra muy por debajo de los niveles regionales e internacionales. En 2024, México destinó el 0.7% de su PIB a estos rubros, menos de la mitad del promedio tanto de América Latina como de los países de la OCDE.

El impacto económico de la violencia en México es alarmante. En 2024 aumentó por primera vez desde 2019, se estima que fue de 4,5 billones de pesos (245 mil millones de dólares), equivalente a 18% del PIB. En términos per cápita, el impacto fue de 33,905 pesos, cifra mayor que el salario mensual promedio de un trabajador mexicano.

El Índice de Paz México de este año destaca los desafíos que plantea el crimen organizado a pesar de las mejoras mínimas en la paz del país.

Entre 2015 y 2024, la paz en el país se ha deteriorado 13,4%, con diversos indicadores de delincuencia significativamente más altos que hace una década. Por ejemplo, la tasa de homicidios es 54,7% más alta que en 2015, mientras que la tasa de delitos cometidos con armas de fuego aumentó 71,2%.

En el contexto de las elecciones nacionales de junio de 2024, el año pasado fue el más letal del que se tenga registro en contra de figuras políticas en México. Se contabilizaron al menos 201 asesinatos con motivación política durante este año.

Los casos de feminicidio aumentaron de forma significativa en la última década, pasando de 428 víctimas reportadas en 2015 a 829 en 2024, es decir, un aumento del 93,7%. De igual modo, los homicidios contra las personas de la comunidad LGBTQ promediaron casi 8 eventos por mes, entre 2016 y 2020, para totalizar 459 sucesos.

En 2024, la tasa nacional de violencia sexual disminuyó 6.1% y la de violencia familiar 2.9%. A pesar de la compleja y preocupante realidad de la violencia contra las mujeres en México, en los últimos años han surgido señales alentadoras, ya que a pesar de que las tasas de violencia sexual y familiar se duplicaron desde 2015, el año pasado fue el primero desde la creación del Índice en el que se registraron mejoras.

Esto se debe, en parte al aumento de la participación política de las mujeres, ya que en México se implementaron reformas dirigidas a fortalecer su protección frente a diversas formas de violencia, discriminación salarial y otras vulnerabilidades.

De igual modo, existe una tendencia creciente de personas reportadas como desaparecidas en todo el país. El aumento en el hallazgo de fosas comunes y entierros clandestinos en todo México sugiere que muchas de estas personas desaparecidas han sido víctimas de homicidio. Las desapariciones y el hallazgo de fosas clandestinas, han sido particularmente frecuentes en Jalisco y Colima.

El año pasado 18 estados mejoraron su calificación en el IPM, mientras que 14 registraron un aumento en la violencia. Colima se mantuvo como el estado menos pacífico del país por tercer año consecutivo, con más de 100 homicidios por cada 100 mil habitantes, por mucho la peor tasa de homicidios del país.

Guanajuato, Morelos, Baja California y Quintana Roo van detrás como los estados más violentos. En contraste, Yucatán fue nuevamente el estado más pacífico de México por octavo año consecutivo, seguido de Tlaxcala, Durango, Chiapas y Nayarit. En 2024, Zacatecas registró la mayor mejora en materia de paz, mientras que Tabasco presentó el mayor deterioro.

En 2024, México aprobó una reforma judicial que transforma por completo el proceso de selección de jueces, pasando de un sistema de nombramientos a elecciones directas por voto popular. Sin embargo, no está claro cómo esta reforma afectará la capacidad y autonomía del Poder Judicial, ya que la reforma debilita sustancialmente la independencia judicial, lo que podría derivar en procesos y sentencias selectivas y con motivaciones políticas, favoreciendo la opinión pública o los intereses de los partidos gobernantes por encima del estado de derecho.