++“La ciencia que practican debe ser técnicamente sólida y éticamente insobornable”: Karla Berenice, directora de Medicina.
La Universidad de Colima realizó este lunes 29 de junio, a las 9 de la mañana, la ceremonia de egreso de la Maestría en Ciencias Médicas, generación 2024-2026, en el auditorio de la Facultad de Medicina.
El acto reunió a autoridades universitarias, docentes, tutores, familiares e invitados especiales, quienes acompañaron a las y los seis egresados y egresadas en el cierre de una etapa marcada por la investigación, la formación académica y el compromiso con la salud.
En representación del rector de la Universidad de Colima, Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño, asistió la coordinadora general de Investigación, Xóchitl Angélica Trujillo-Trujillo, quien destacó que esta generación es la número 32 de un programa de posgrado con reconocimiento nacional e internacional dentro del Sistema Nacional de Posgrado.
Dijo que los dos años de trabajo, dedicación y largas jornadas académicas de esta nueva generación deben culminar no sólo con una tesis, sino también, cuando sea posible, con productos científicos que den valor a su formación y contribuyan a la generación de conocimiento.

“Ustedes -agregó la Dra. Xóchitl- tomarán decisiones con base en el conocimiento, en la clínica, en el laboratorio o en el aula”, y agregó que su camino está trazado para que continúen su formación como investigadoras e investigadores, incluso a través del doctorado, porque “México necesita de científicas y científicos”.
La coordinadora general de Investigación recordó también el libro La investigación apasionada, de Pierre Joliot, nieto de Marie y Pierre Curie, como una invitación a vivir la ciencia con dedicación, pasión y lealtad profunda hacia una pregunta científica, así como con capacidad para resistir el fracaso.
Añadió que la Universidad de Colima vive un momento importante con la construcción de un nuevo modelo educativo, que permite traducir la complejidad de los problemas en retos de investigación para transformar la realidad, generar respuestas y contribuir al bienestar social.
Por su parte, Karla Berenice Carrazco Peña, directora de la Facultad de Medicina, dijo que esta ceremonia representa no sólo la culminación de años de esfuerzo académico, sino también el inicio de nuevas responsabilidades personales y sociales para las y los egresados.
Destacó que la investigación biomédica ha sido y seguirá siendo un motor esencial para el progreso en salud, ya que permite conocer mejor las enfermedades, desarrollar intervenciones más eficaces y ampliar la esperanza y calidad de vida de las personas.
Sin embargo, señaló que la investigación científica debe ejercerse siempre con bioética y responsabilidad social, pues cada propuesta, diseño experimental o publicación tiene consecuencias para seres humanos, comunidades y el entorno.

Explicó que la bioética “es una brújula que orienta las decisiones cuando la ciencia toca la vida humana”. Por ello, completó, “exige respeto a la autonomía de las personas participantes, justicia en la selección de poblaciones estudiadas, beneficencia, reducción del daño y transparencia en la comunicación de riesgos y resultados”.
Carrazco Peña pidió a las y los nuevos maestros en Ciencias Médicas preguntarse siempre a quién beneficia su investigación, quién podría resultar afectado y si sus métodos respetan las condiciones culturales y sociales de las comunidades involucradas.
También resaltó la importancia de la honestidad científica. Les dijo que reconocer las limitaciones de los estudios, evitar la exageración de beneficios y aceptar la posibilidad de error fortalece la confianza pública en la ciencia.
En cuanto a la responsabilidad social, afirmó que toda investigación biomédica debe responder a problemas reales y prioritarios de la comunidad, involucrar a las poblaciones afectadas y traducir los hallazgos en políticas, prácticas clínicas o intervenciones accesibles.

Subrayó que comprometerse socialmente también implica trabajar por la equidad, incluir la diversidad en las muestras de estudio, diseñar soluciones culturalmente pertinentes y procurar que los avances lleguen a quienes más los necesitan.
Finalmente, propuso a las y los egresados tres compromisos para su vida profesional: priorizar el respeto y la dignidad de las personas, buscar impacto social en sus proyectos y ser agentes de confianza y transparencia. “La ciencia que practican debe ser técnicamente sólida y éticamente insobornable”, expresó. Añadió que las y los egresados tienen ahora la responsabilidad de formar nuevos investigadores, influir en los sistemas de salud y contribuir a una sociedad más justa.
La ceremonia contó también con la participación de Arianna Sánchez, directora general de Posgrado y de Benjamín Trujillo, padrino de la generación







