*“La orientación educativa en el bachillerato es una herramienta y apoyo para no sentirse
confundidos o solos en ese momento de toma de decisiones”: Priscila Mata, joven tesista.
El estudiantado del nivel medio superior no le está dando la importancia que merece
a la orientación educativa para elegir su carrera o plan de vida, reveló la investigación de
los licenciados en Pedagogía, Priscila Vianey Mata Cervantes, Jonathan Alejandro Morfín
Nava y Juan Diego Pérez Gómez.
Impulsados por la experiencia propia cuando estuvieron en el bachillerato y por la
problemática detectada al conocer la teoría durante sus estudios de pedagogía, los tres
jóvenes eligieron este tema para hacer investigación y titularse con la tesis denominada “La
orientación educativa en la educación media superior. Una mirada desde la perspectiva del
alumnado del Bachillerato 4 de la Universidad de Colima”.
Priscila Mata aseguró que “en esos momentos de vida y formación necesitamos la
orientación vocacional porque no vemos la realidad tal cual, sino como la ven y conocen
nuestros grupos y entornos. Estudian la misma carrera del papá sólo porque eso es lo que
conocen y ven a diario, pero muchas veces pueden ser buenos en las artes”.
Es común -agregó- que los jóvenes sigan ciclos y que a mitad de la carrera se den
cuenta de que no es para ellos y desertan del programa educativo. “Es en ese trayecto, de la adolescencia a la juventud, donde surgen todas las dudas”.
Por eso, concluyó, “la orientación educativa en el bachillerato es una herramienta y
apoyo para no sentirse confundidos o solos en ese momento de toma de decisiones”.
Su compañero Jonathan Morfín describió que la orientación educativa se lleva como
asignatura no obligatoria durante los tres años.
“Inicia desde el primer año con el manejo de las emociones y la resolución de problemas, hasta llegar a la aplicación de test para conocer sus habilidades y poder saber para qué son más hábiles”.
Jonathan dijo que obtuvieron esta información mediante un sondeo. Así, conocieron
cómo trabajan, qué piensan del programa de Orientación educativa y recuperaron
sugerencias para que esa clase genere más confianza y les llame la atención.
Asesorados por su maestro, el director general de Orientación Educativa y
Vocacional, Juan Carlos Meza Romero, los ahora pedagogos encontraron que los
estudiantes prefieren dedicarse a otras cosas de la escuela, como hacer la tarea de una
materia que sí tiene un valor en su calificación.
Como es opcional, dijo Jonathan Morfín, los estudiantes no le brindan a esta opción
la misma atención que a otras con valor para su calificación. Y aunque han servido las
jornadas profesiográficas para ayudarlos en que tomen una decisión sobre su futuro
profesional, el estudiantado de bachillerato todavía no valora la utilidad de una asignatura
como Orientación educativa.
Jonathan Morfín Nava trabaja como maestro de primaria. Está interesado en
estudiar la maestría en Pedagogía. Mientras, Priscila Mata Cervantes, originaria de
Tecomán, también se encuentra dando clase y quiere ingresar a la misma maestría.











