Este domingo 19 de febrero habitantes de Aquila, Michoacán, salieron a las calles en una marcha multitudinaria para exigir a las autoridades municipal, federal y estatales de Michoacán y Colima, resultados para que aparezcan las personas desaparecidas, así como dar con los responsables para que reciban el castigo correspondiente.
Con un «¡Ya Basta!», los manifestante hicieron la Marcha de la Paz en la cabecera municipal de Aquila para que aparezcan Antonio Díaz Valencia y Ricardo Lagunes Gasca, estableciendo que autoridades estatales de Michoacán y Colima no han hecho lo correspondiente y sólo han simulado que emprenden acciones.
También a través de un comunicado dirigido al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, la mandataria de Colima, Indira Vizcaíno Silva, el alcalde de Aquila, José María Valencia Guillén, así como a los integrantes del Senado de la República y la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, hicieron la misma exigencia y que las fiscalías de ambos estados den resultados en la localización de ambasa personas.

Los manifestantes indicaron que Antonio Díaz Valencia y Ricardo Lagunes Gasca si fueron víctimas de desaparición forzada por particulares en el pueblo de Cerro de Ortega, municipio de Tecomán, y además denunciaron que en los límites de Colima con Michoacán de todos es conocida la complicidad estrecha entre la fiscalía colimense y la delincuencia organizada, por lo que nunca van a tener buenos resultados en la búsqueda de los desaparecidos de Aquila.
Acusaron que el Gobierno de Michoacán y a su fiscalía general deben ir más alla de un ofrecimiento de recompensa a nivel local para localizar a estas dos personas, sino difundirla también carteles, volantes y lonas en localidades colimenses como Cerro de Ortega, Callejones, San Miguel del Río, El Galaje, Las Conchas, Ixtlahuacán y Agua de la Virgen entre otras, así como en pueblos y rancherías michoacanas como Coahuayana, Boca de Apiza, San Vicente, Coahuayana ejido, El Camalote, El Órgano, Lo de Luna, Salsipuedes, Achotán, El Saucito, Santa María Miramar, El Chorumo, Zapotán, Maquilí, Aquila, Corralitos, La Naranja, El Otate, Tierras Aradas y El Chafre y varias más.
A todos los que investigan la desaparición de los dos activistas de Aquila se les dijo: ¡ya basta! de no coordinarse, de no compartir investigaciones, de búsquedas de gabinete y café. Se necesita trabajo de campo, la desaparición forzada de Antonio Díaz Valencia y Ricardo Lagunes Gasca fue planeada en Michoacán por criminales con interés en la elección de los nuevos órganos de representación de la Comunidad Indígena de San Miguel Aquila, y ejecutada en Colima por delincuentes asociados a los armados que tienen tomada la ranchería La Naranja afines al grupo minoritario que se resisten a dejar de robar a los comuneros indígenas de Aquila al precio que sea.
Al fiscal general del Estado de Michoacán se le dijo ¡ya basta! de omisiones, negligencias y confiar en presuntos conocedores de la región que están fuera de la misma a los que se pide sean investigados en su involucramiento en la desaparición de los activistas de Aquila, y asimismo se pide la reactivación de la carpeta de investigación por el ataque el 25 de noviembre de 2013, a Javier Ramos Uvalle, Carlos Zapién Díaz e Ignacio Martínez de la Cruz, directivos de la empresa transportista comunal Yankuik Lanesek, los que fueron desaparecidos y tiempo después encontrados muertos, favoreciendo su asesinato a los mismos que hoy se benefician con la desaparición forzada por particulares de Antonio Díaz Valencia y Ricardo Lagunes Gasca.
A las ong’s que “apoyan” la búsqueda de la desaparición de los dos activistas de Aquila, se les dijo ¡ya basta! de usar este tema sensible para buscar atraer reflectores a otras luchas sociales válidas, pero de momento ajenas al dolor de la Comunidad Indígena de San Miguel Aquila por la desaparición forzada de Antonio Díaz Valencia y Ricardo Lagunes Gasca, que tiene como prioridad buscarlos y encontrarlos con vida.







