*“Si sientes curiosidad por hacer una movilidad, un verano de investigación o entrar al programa Delfín del Pacífico, debes acercarte a tus maestros desde los primeros semestres, no esperes hasta antes de finalizar la carrera”, dijo en entrevista.

 

“Una experiencia enriquecedora; si pudiera irme nuevamente, lo haría”. Ésta fue la conclusión que tuvo el estudiante de Ingeniería en Computación Inteligente (ICI) de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (FIME) de la Universidad de Colima, Pedro Antonio Ibarra Facio, al regresar del Verano de la Investigación PIIT 2026 que vivió en la ciudad de Monterrey.

El PIIT es el Parque de Investigación e Innovación Tecnológica de Nuevo León. Aunque se conoce como “PIIT Monterrey”, está ubicado en Apodaca, cerca del Aeropuerto Internacional de Monterrey. Su objetivo es vincular a universidades, centros de investigación, empresas y gobierno para desarrollar tecnología y transferirla al sector productivo.

En entrevista, Ibarra Facio deseó que al menos todos los estudiantes pudieran experimentar una experiencia de trabajo o estancia en el sector empresarial. “Si sientes curiosidad por hacer una movilidad, un verano de investigación o entrar al programa Delfín del Pacífico, debes acercarte a tus maestros desde los primeros semestres, no esperes hasta antes de finalizar la carrera”, recomendó.

Ibarra Facio fue invitado a participar en el proyecto Sistema Inteligente para Gestión en Laboratorio de Pruebas, en el Instituto de Innovación y Transferencia de Tecnología de Nuevo León, creado para impulsar la economía del conocimiento, la investigación aplicada, la transferencia tecnológica y la competitividad industrial bajo el modelo de triple hélice, que articula los esfuerzos del gobierno, la academia y la industria.

Explicó que su trabajo consistió en proponer un desarrollo para gestionar pruebas en el laboratorio electromecánico de la empresa Schneider Electrics. Prácticamente, dijo, su trabajo fue en el área desarrollo de software, desarrollando herramientas para realizar cada vez mejor dichas pruebas en dispositivos de alta tensión, media y baja.

Utilizó herramientas de IA y, en colaboración con su compañera de Mazatlán, Abril Cruz, investigó las necesidades y requerimientos del sistema. Posteriormente, aplicaron una encuesta, definieron las tecnologías que utilizarían y, con base en esa información, desarrollaron la propuesta.

Como anécdota, dijo, tuvieron la suerte de presentar su trabajo ante una autoridad de la empresa, quien les reconoció su entusiasmo y motivó a seguir por ese camino.

De esta experiencia, rescató la vinculación con expertos y expertas de la empresa. “Me agradó que todos tienen la mentalidad de expandir sus horizontes y conocimientos siempre”. Para Ibarra Facio, este mes en el PIIT le permitió aprender sobre ingeniería química al convivir con otros compañeros de esa área.

Además, su estancia le dejó otros aprendizajes: “No tenía prevista la parte social, pero pude convivir con otros compañeros, algo que nunca me había pasado”.

Para él “fue distinto, no difícil, conocer otras formas de pensar, personas de otros estados e incluso de otros países”. Estar fuera de su casa durante un mes le enseñó a hacer cosas que no hacía, como comprar la despensa, cocinar en convivencia con los compañeros y decidir a dónde salir con el grupo para aprovechar el tiempo.

Ibarra Facio cursa el noveno semestre, el último. Decidió quedarse en el plantel a hacer sus prácticas profesionales con un proyecto asesorado por sus profesores Walter Mata y José Luis Álvarez. Después de haber conocido el sector industrial, su próximo paso al culminar la carrera será la investigación, que “me despierta mayor interés y curiosidad”.