*“Se deben seguir las indicaciones de las autoridades; ésta es una enfermedad que no debe causar mucho pánico, sino conciencia de que es altamente infecciosa y puede infectar a cualquiera”: Benjamín Trujillo, investigador de la UdeC.

 

Quienes tienen diabetes, hipertensión, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, inmunosupresión, desnutrición, obesidad, sobrepeso y mujeres embarazadas, presentan mayor probabilidad de presentar síntomas y enfermar por el Covid-19. Pero, ¿qué pasa en el cuerpo de estas personas que las hace más vulnerables?

 

De acuerdo con Benjamín Trujillo Hernández, investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad de Colima, estas personas tiene un mayor factor de riesgo debido a que su sistema inmune ha sufrido alteraciones causadas por su enfermedad, “pero esto no quiere decir que morirán, sólo que se incrementa su riesgo de que puedan agravarse los síntomas”, detalló. Además, dijo, “este sector de la población presentará mayor riesgo también ante otras enfermedades”.

 

Uno de los padecimientos que afectan más a los mexicanos es el sobrepeso y la obesidad, pues se estima que más del 70 por ciento de la población lo sufre. Esto no sólo implica la acumulación de grasa en la zona abdominal, sino que afecta a órganos como el corazón, los intestinos, el tejido celular cutáneo y pulmones, reduciendo su capacidad de respuesta y generando un estado inflamatorio crónico.

 

Además, esta condición produce ciertas sustancias que, con el tiempo, pueden alterar el organismo, producir inmunosupresión e incrementar la coagulación de la sangre, generando un estado de trombosis que obstruye las arterias; “supongamos que tenemos un globo inflado, que tiene una capa muy delgadita que lo cubre y esa capa comienza a engrosar, entonces el globo se va comprimiendo. Esto mismo sucede con los pulmones, corazón e intestinos de las personas con sobrepeso u obesidad”.

 

Entonces, continuó, “si estas personas se infectan por Covid-19 y su cuerpo ya produce sustancias que afectan la inmunidad, y además tienen un problema mecánico que impide que haya un buen funcionamiento pulmonar y de otros sistemas, se entiende porqué presentan un problema mayor ante esta enfermedad”.

 

Cuando a una persona se le diagnostica con diabetes, dijo, es por dos razones: la primera, porque el paciente no produce insulina (diabetes tipo 1) y la segunda, aunque sí la produce, porque dicha insulina no puede ingresar a las células por haber resistencia (diabetes tipo 2). Cuando esto ocurre “hay un incremento de glucosa que comienza a adherirse a sustancias como las proteínas, las cuales forman parte de los anticuerpos que nos defienden. Estas alteraciones nos llevarán a un estado de inmunosupresión”.

 

Adicionalmente, en los diabéticos se forma una especie de sarro que obstruye de manera paulatina los canales donde circula la sangre, o sea, las arterias y venas. Otra característica es que estas personas se pueden infectar fácilmente o tardar más en recuperarse: “Lo vemos en las heridas y cicatrices, las cuales tardan meses para que haya una cicatrización”. Desafortunadamente en Colima, dijo Benjamín Trujillo, “estimamos que un 30 por ciento de los pacientes está controlado, otro 30 medio controlado, y el 40 está descontrolado. Esto significa que tienen su azúcar arriba de lo normal”.

 

“Imaginemos la combinación de estas personas (en las que sus padecimientos producen alteraciones en el sistema inmune) con una infección generada por el nuevo coronavirus, que no sabemos bien qué es lo que provoca. Hasta ahora sabemos que es una infección altamente contagiosa y que los diabéticos presentan un mayor riesgo, aunque afortunadamente la tasa de mortalidad es baja”, dijo el investigador.

 

Sin embargo, agregó, “si uno revisa de qué murieron los pacientes con Covid-19, la mayoría eran obesos hipertensos, diabéticos, fumadores, enfermos pulmonares y/o una combinación de algunas de estas enfermedades. Entonces, se deben cuidar más no sólo de esta infección sino de todas, porque es un grupo vulnerable”.

 

Al cuestionarle si hay una medida especial que este grupo de mayor riesgo deba tomar para no enfermar, Trujillo Hernández comentó que deben estar controlados aquellos que están tomando medicamentos y, sobre todo, permanecer en casa: “Mientras no se tenga una vacuna o un tratamiento adecuado, hay que guardar la cuarentena, tomar las medidas de higiene, guardar distancia y tratar de no tener contacto con jóvenes, ya que ellos podrían tener esta infección de forma asintomática”, comentó.

 

Lo que debe quedar claro, expresó el investigador de la UdeC, es que se deben seguir las indicaciones de las autoridades; “ésta es una enfermedad que no debe causar mucho pánico, sino hacernos tomar conciencia de que es altamente infecciosa y que puede infectar a cualquiera”.

 

“Lo que se busca con el aislamiento es no saturar los servicios de salud, ya que por ser una infección altamente contagiosa habrá una cantidad importante de infectados que requerirán terapia intensiva, y actualmente ni México ni países desarrollados tienen la infraestructura hospitalaria para atender a estos enfermos”, finalizó.