El presbítero y vocero de la Diócesis de Colima, Óscar Llamas Sánchez, expuso que la Iglesia lamenta la situación de violencia que prevalece en la entidad , a la vez que también confirmó que la institución religiosa no se ha visto afectada por estos incidentes.
En entrevista telefónica el Vocero de la Diócesis estableció que la violencia que se ha manifestado en las calles de los municipios de la entidad y el país genera un sufrimiento, además de que hay un sentimiento entre la ciudadanía de no saber qué hacer.
«Nos sentimos atados de manos, ¿qué podemos hacer?, pues solamente oración, pedirle al Señor que nos deje la paz tan necesaria; pedirle al Espíritu Santo, le estamos pidiendo mucho», dijo al recordar que el 4 de julio, día del Espíritu Santo, estarán solicitando que regrese la paz a la entidad.
Respecto a si la Iglesia Católica en la entidad se ha visto afectada por los hechos de violencia, el Párroco del Templo de San José señaló que ningún «miembro de la Iglesia se ha visto afectado hasta este momento, esperemos que no vaya a suceder».
Reiteró que es la oración una de las vías para que «toque el corazón de todos los que están provocando toda esa violencia y que todos somos seres humanos y todos estamos sufriendo estas situaciones tan deplorables en nuestra ciudad».







