++El taller de Karla Janeth Velázquez Zepeda cuenta con el distintivo “Colima Hecho a Mano”, impulsado por la UdeC y CANACO para reconocer el trabajo artesanal y apoyar su desarrollo.
En Villa de Álvarez, Karla Janeth Velázquez Zepeda y las mujeres jóvenes que integran el taller Toloache elaboran piezas de barro rojo bruñido y comparten el oficio con nuevas generaciones. Su trabajo forma parte de las iniciativas reconocidas con el distintivo “Colima Hecho a Mano”, promovido por la Universidad de Colima y la Cámara Nacional de Comercio (CANACO) de Colima.
De acuerdo con información del Museo Universitario de Artes Populares “Ma. Teresa Pomar” (MUAP), Velázquez Zepeda es la primera artesana de Colima reconocida por el Programa de Apoyo al Arte Popular de Fomento Cultural Banamex, que identifica y apoya a creadores de distintas especialidades artesanales del país.
“Colima Hecho a Mano” fue presentado el 19 de marzo de 2025, en el MUAP, en el marco del Día de la y el Artesano. La propuesta surgió del trabajo comunitario que el museo desarrolló mediante el programa Lazos, a partir del cual identificó la necesidad de reconocer los saberes y la producción de artesanas y artesanos de la entidad.
Establecido en 1996, el programa apoya la creación artesanal mediante capacitación, mejoras en talleres, difusión y comercialización de piezas. Entre sus objetivos está contribuir a la conservación de las técnicas tradicionales y a la transmisión del oficio entre generaciones

Además del reconocimiento, la iniciativa contempla acceso a capacitación, asesoría, incubación de empresas culturales y participación en mercados artesanales. Su imagen, que puede incorporarse en las etiquetas de los productos de quienes reciben el distintivo, representa a Ehécatl y utiliza un tono rojo óxido inspirado en la cerámica prehispánica colimense.
Para Velázquez Zepeda, el acercamiento a la alfarería comenzó como una exploración personal. Aunque reconoce la influencia de su abuela materna, Emilia Medrano, de origen indígena, explica que no recibió el oficio como una enseñanza familiar directa. “Este oficio nació conmigo, en la familia por lo menos. Toda mi vida he hecho cosas con las manos: tejido, bordado, dibujo y pintura, pero no sabía que podía crear escultura”, relató.
Su aprendizaje inició junto a su esposo y continuó con un curso en Nogueras impartido por el maestro Pablo Quesada, del Instituto Universitario de Bellas Artes de la Universidad de Colima. Ante las dificultades para asistir con regularidad, siguió aprendiendo de manera autodidacta. Según explicó, lleva siete años dedicada a esta actividad.
En Toloache, la elaboración comienza con la recolección de arcilla en vetas de Comala, Minatitlán y la zona de La Cumbre. La artesana señala que entre la obtención del material y su maduración transcurren aproximadamente seis meses, mientras que cada pieza puede requerir entre ocho y 150 horas de trabajo, dependiendo de sus características.
El taller no utiliza torno alfarero. Las piezas se construyen a mano mediante técnicas como el churro -rollos de arcilla que se unen para formar el objeto-, el ahuecado y el uso de moldes propios. Para el acabado emplean cuarzo, con el que bruñen la superficie hasta obtener su brillo característico.

La flora y la fauna de la región son parte de sus referencias creativas. El nombre Toloache alude a la planta del mismo nombre, mientras que los armadillos de barro figuran entre las piezas más solicitadas del taller.
El equipo está integrado por mujeres jóvenes colimenses y también funciona como espacio de aprendizaje. Velázquez Zepeda informó que han capacitado a seis generaciones de participantes del programa Jóvenes Construyendo el Futuro y que reciben a estudiantes y practicantes de la Universidad de Colima interesados en conocer el proceso alfarero.
Para la creadora, uno de los retos del sector es explicar al público el tiempo que requiere la producción artesanal. “Las piezas de barro no salen de un día para otro; requieren de procesos naturales y artesanales que no se pueden apresurar”, comentó.
El taller se encuentra en la calle 10 de Mayo número 107, en el centro de Villa de Álvarez. Las personas interesadas en conocer su trabajo pueden consultar la página facebook.com/toloache.col, comunicarse al 312 210 4949 o escribir a toloache.colima@gmail.com.







